Catalina Pizarro narró el calvario vivido al tener que sostener durante dos meses un embarazo sin posibilidades de vida, después de saber desde las 12 semanas que su hija no sobreviviría. Un fallo judicial sin precedentes estableció que corresponde indemnizarla por la vulneración de su derecho a acceder a un aborto amparado por la ley de las tres causales.
“Es como estar al borde de la locura”. Con esa expresión, Catalina Pizarro describió el daño psicológico que soportó tras que se le negara el acceso a un aborto legal en Chile, aun cuando los exámenes médicos indicaban la inviabilidad del embarazo.
La mujer relató que durante dos meses estuvo obligada a esperar a que el corazón de su hija Clara dejara de latir dentro de su cuerpo, un periodo que calificó como profundamente doloroso.
“En ese tiempo que uno está en la casa, uno de verdad se siente como si uno fuera la muerte”, dijo al evocar el tramo en que tuvo que continuar con la gestación, pese a saber que su hija no podría salir adelante.
Fallo sin precedentes
Según su testimonio, ya a las 12 semanas tenía la certeza de que la gestación no prosperaría. Aun así, su médico le negó el acceso a un aborto por la causal de inviabilidad fetal, porque la patología detectada no figuraba en el reglamento que se emplea para autorizar el procedimiento.
Pizarro además recordó el efecto que le causaban las ecografías durante ese lapso.
“Al ver la ecografía y ver cómo se descomponía, cómo su corazón iba explotando de a poco, es horrible”, narró, describiendo el sufrimiento mientras aguardaba el desenlace del embarazo.
El caso de Catalina Pizarro concluyó con una sentencia judicial inédita en Chile, que determinó una indemnización de $100.275.000 a su favor por la vulneración de su derecho a acceder a un aborto legal.
Indemnización millonaria
La resolución marca un precedente en materia de derechos reproductivos, al reconocer el impacto que tiene la negativa a realizar un procedimiento previsto en la ley vigente.
En Chile, el aborto está autorizado por tres causales: riesgo vital para la mujer, inviabilidad fetal de carácter letal y embarazo producto de una violación.
No obstante, la vivencia de Pizarro evidenció las trabas que enfrentan las pacientes cuando los diagnósticos médicos no encajan con los criterios empleados para aplicar la normativa.
Para Pizarro, la experiencia quedó marcada por el sufrimiento de tener que sostener un embarazo que sabía que no llegaría a buen término. Su caso, en tanto, se convirtió en un precedente judicial que vuelve a situar en el centro del debate el acceso efectivo al aborto legal y la protección de los derechos de las mujeres en Chile.




