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Relatan versión inédita de Jorge Ugalde sobre triple homicidio en La Reina: "me quedé helado"

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Escrito por:David Vergara San Martín

Se difundió un registro en video donde aparece Jorge Ugalde, quien es la única persona formalizada y señalada por el triple homicidio en La Reina que tuvo como víctimas a su cuñado, Eduardo Cruz-Coke, y a los dos hijos de 17 años de este; en el material relata con detalle desde el momento en que habría encontrado los cuerpos hasta la llegada de Carabineros.

Chilevisión difundió un archivo audiovisual —a poco de cerrarse la investigación del caso— en el que el imputado muestra una evidente calma frente a las preguntas de dos peritos.

El relato de Ugalde parte cuando ingresó al inmueble situado en un terreno de calle La Cañada, donde vivían él y Cruz-Coke, aproximadamente a las 18:45 horas del 18 de octubre de 2025.

Según su versión, entró por el portón automático, dejó el auto estacionado, bajó del vehículo y abrió la puerta trasera —»la de la maleta»— para que saliera la perra llamada «Rama«. El animal avanzó y él la siguió caminando detrás.

Relato del detenido sobre el hallazgo de los cuerpos

Ugalde explicó que en el terreno existen dos senderos, uno a la izquierda y otro a la derecha, y que usualmente toma el primero para llegar a su casa porque prefiere, según dijo, «ojalá no ver a nadie, ni saludar mucho«.

En ese marco, comentó que le llamó la atención que la mascota «se quedara como pegada» y que estuviera «oliendo algo«. Ante eso regresó y en ese momento encontró el cuerpo del adulto.

«Quedé totalmente paralizado. Lo que más recuerdo es una sensación interna, no fue una reacción racional. Creo que entre quedarme congelado y ver a Rama manchándose de sangre, esa fue mi reacción al toparme con el cuerpo», explicó.

El detenido relata que sintió la necesidad o urgencia de sacar a la perra del lugar, avanzó por el jardín y la llevó a su pieza. No obstante, Ugalde indicó que la ventana de la terraza quedó «relativamente abierta«, por lo que Rama pudo salir mientras él observaba los cuerpos de los menores.

Según el citado medio, Ugalde demoró más de veinte minutos antes de comunicarse con personal de Carabineros.

En relación con ese lapso, el imputado indicó que, pese a no haber perdido la capacidad de razonar, estaba pensando en cómo avisarle a su esposa Trinidad Cruz-Coke —hermana de la víctima adulta— y a su hija Dominga, ya que ambas se encontraban viajando.

Más adelante, Ugalde narró que otro pensamiento que lo invadió fue: ¿y los niños?, refiriéndose a sus sobrinos, los hijos de Eduardo.

«Entré por el ventanal, que estaba abierto, el ventanal de la casa de Eduardo que da hacia la terraza. Me fui hasta el fondo, no miré hacia la cocina porque los niños, por lo general, estaban en sus piezas (…) entonces seguí ese pasillo, caminé directo, no tengo recuerdo de haber abierto habitaciones«, detalló.

Ugalde agregó que, al llegar al límite entre las habitaciones de los dos adolescentes, que son hijos de Eduardo Cruz-Coke, vio a uno «que estaba sentado«.

«Entré a la pieza y me quedé en el umbral. No hice ningún movimiento ni gesto. Fue como si no tuviera dudas de que estaban muertos. No me acerqué, me quedé paralizado«, complementó.

La decisión tras el hallazgo de las víctimas

Tras toparse con los cuerpos de Eduardo y sus hijos, Ugalde declaró que volvió a su casa pensando qué pasos dar, consciente de que debía avisar a Carabineros y a su esposa. En ese momento tomó su teléfono y comprobó la ubicación de Trinidad Cruz-Coke y de su hija para calcular el mejor momento para comunicárselo, preferentemente cuando no estuvieran en la carretera.

«Probablemente esperé a que avanzaran… a ver a la una, a ver a la otra, y entonces llamo a los carabineros«, recordó.

Al comunicarse con la línea 133, le consultaron si había visto «algún casquillo«, a lo que respondió que «no había visto nada«, y alrededor de diez minutos después la policía uniformada llegó al lugar.

Tras un arrendatario del terreno recibir inicialmente a los carabineros, Ugalde se acercó y junto a ellos revisaron los cuerpos; él dijo haber estado con «todo el nerviosismo del mundo«. Se comprobaron los signos vitales, se constató el fallecimiento y luego el imputado volvió a su vivienda, donde esperó.

En el marco de las primeras diligencias, Ugalde comenzó a comunicarse con sus familiares, aunque no pudo precisar si primero contactó a su hija Dominga o a su esposa Trinidad.