El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, puso en marcha un plan para excarcelar al 50% de los detenidos que habrían colaborado con pandillas. La iniciativa contempla una supervisión exhaustiva de las personas beneficiadas y una evaluación rigurosa.
En una rueda de prensa, el mandatario explicó que se trata de liberaciones anticipadas para reos que pasarán a gozar de libertad condicional.
“Bukele plantea liberar condicionalmente a la mitad de los presos acusados de colaborar con pandillas en El Salvador. Es una salida anticipada: son culpables pero se les concedería libertad condicional. Serán liberados con monitoreo”, sostuvo.
Según Bukele, entre los elementos que se tendrán en cuenta están el tiempo durante el cual el interno estuvo vinculado a las pandillas y los delitos en los que participó.
“Teniendo en cuenta que venimos de un país donde la violencia era parte de la vida cotidiana y las pandillas actuaban como el verdadero gobierno, la verdadera dictadura. Estas personas vivían bajo ese yugo, pero no es lo mismo formar parte de quienes lo imponían que simplemente intentar sobrevivir a esa realidad”, afirmó.
“Estamos revisando los casos para ofrecer una liberación condicional anticipada a una gran cantidad de reclusos que, aunque son culpables y merecen estar en la cárcel, dadas las condiciones especiales en las que vivía nuestro país tal vez se pueda hacer una excepción con muchos de ellos”, añadió.
Bukele propone liberación condicional a cerca del 50 % de presos acusados de colaborar con pandillas
El presidente de El Salvador anunció que estudia una liberación anticipada y condicional para cerca del 50% de los detenidos por colaborar con pandillas. Organizaciones de derechos humanos aseguran que miles de inocentes siguen encarcelados y cuestionan quién decide la culpabilidad de los beneficiarios.
— DW Español (@dw_espanol) October 15, 2026
Declaraciones de Nayib Bukele
Este miércoles, Bukele aseguró que el país avanza hacia convertirse en el “más seguro del mundo” debido a la caída de los índices de criminalidad, un logro que, según él, se remonta a marzo de 2022 con la implantación de un régimen de excepción para enfrentar a las pandillas.
“Aunque las tasas de criminalidad ya están en niveles extremadamente bajos, seguimos reduciéndolas más. Estamos en camino de convertirnos en el país más seguro del mundo”, publicó Bukele en X.
Ese mensaje en inglés fue en respuesta a la publicación de un usuario que compartió una tabla que indica que la tasa de homicidios hasta octubre sería de 0,97 por cada 100.000 habitantes, con 48 muertes; Bukele no negó ni confirmó la cifra de forma directa.
Según datos de la Fiscalía General de la República (FGR), el país ha registrado 49 homicidios hasta agosto pasado, mientras que en 2025 fueron 82 en todo el año.
No obstante, las autoridades no contabilizan como homicidios las muertes de supuestos delincuentes en tiroteos con las autoridades o cuando son abatidos por ciudadanos, tampoco incluyen las osamentas halladas en fosas clandestinas ni los fallecimientos bajo custodia estatal.
En una intervención ante la ONU, la canciller Alexandra Hill subrayó que el país logró mantener la reducción de la violencia, que en 2015 llegó a 103 homicidios por cada 100.000 habitantes y descendió a 1,3 en 2025.
Cuando Bukele asumió el poder a mediados de 2019, el país había reducido los asesinatos hasta unos 50 por cada 100.000 habitantes.
“Por eso, ahora mi país es un caso de referencia para otros que sufren del mismo problema”, señaló en su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El país se encuentra bajo un régimen de excepción aprobado por el oficialismo en la Asamblea Legislativa a petición de Bukele, medida que ha dejado más de 93.000 detenciones y más de 6.000 denuncias por violaciones a los derechos humanos, además de unas 570 muertes de detenidos.
Según el Gobierno, esta medida ha contribuido a la reducción de los homicidios y de la violencia generada por las pandillas.
El mandatario salvadoreño ha comparado esta política con una quimioterapia con la que el “cáncer” de la violencia pandillera, en su opinión, está en “remisión”.




