El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, aseguró que la movilización estudiantil en el país se ha transformado en un “movimiento de violencia urbana”.
De acuerdo con lo publicado por Le Figaro, Lecornu expresó su temor ante un repunte de la violencia en las manifestaciones previstas para el sábado, convocadas contra el alto costo de la vida y promovidas por los “chalecos amarillos” y otros colectivos.
“Por la información que nos llegó por la mañana (del jueves), esto ya no parece un movimiento estudiantil. Tenemos un movimiento de violencia urbana, cuya intensidad ha aumentado aún más en los últimos días”, afirmó.
Además de denunciar disparos de morteros pirotécnicos contra institutos, reprochó “llamados a la violencia absolutamente espantosos”.
Asimismo, afirmó que alrededor de 200 de los 3.700 institutos del país han registrado episodios de violencia persistente, en ocasiones protagonizados por personas ajenas a esos centros.
“Es necesario diferenciar de forma nítida la violencia urbana de las reivindicaciones legítimas”, sostuvo.
“¿La violencia nos preocupa? Sí. Como pueden ver, últimamente nos resulta difícil realizar una manifestación en este país sin que se infiltren grupos violentos, especialmente de extrema izquierda y, en ocasiones, de extrema derecha”, declaró.
En ese sentido, manifestó que Francia atraviesa un proceso de “desgaste social” marcado por las crisis e incertidumbre. “Estamos en una especie de situación de crisis permanente: guerras, incertidumbre sobre el poder adquisitivo e inflación (…) Es evidente que hay un momento de cansancio en el país. Lo percibo profundamente”, subrayó.
No obstante, puntualizó que el Gobierno debe abordar los problemas sin condicionar sus decisiones a un calendario electoral.
“Al no contar con una agenda electoral, no estamos obligados a informarlo todo a la gente. Es una gran libertad”, aseguró.

En ese marco, Lecornu se comprometió a responder a las reivindicaciones estudiantiles y precisó que la plataforma habilitada para recopilar sus propuestas ha recibido entre 92.000 y 93.000 contribuciones.
Las principales demandas de las protestas estudiantiles incluyen más recursos para la educación pública, mejores condiciones de estudio y una reforma del acceso a la universidad.
Tal como recoge Associated Press, las manifestaciones comenzaron en septiembre en un liceo de Créteil, al sureste de París, por la falta de personal.
Después, los paros, bloqueos y protestas se extendieron a otros suburbios de París y, finalmente, a gran parte del país, incluso a ciudades más pequeñas. Cientos de escuelas tuvieron que cerrar por daños o ataques al personal.




