A diez días de la segunda vuelta electoral, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva anunció este jueves que promoverá una enmienda constitucional para garantizar transporte público gratuito durante los fines de semana.
El mandatario lanzó la propuesta en un video publicado en redes sociales, donde aseguró que la medida busca que los trabajadores puedan salir y «ser felices» los fines de semana, después de que el Congreso Nacional aprobara el día anterior la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales.
En la grabación, Lula explicó que los recursos para financiar el transporte gratuito provendrán del presupuesto que los diputados destinan a ejecutar proyectos en sus respectivos distritos.
En determinadas capitales del país, como Brasilia y São Paulo, los autobuses urbanos ya funcionan gratuitamente los domingos, gracias a iniciativas impulsadas por autoridades locales que, en esos casos, pertenecen a partidos conservadores.
Dudas sobre los anuncios de Lula
Lula, identificado con la línea progresista, ha intensificado en las últimas semanas la presentación de medidas sociales en un intento por recortar los dos puntos porcentuales que le sacó en la primera vuelta el candidato opositor Flávio Bolsonaro.
Entre las propuestas figuran subsidios a los combustibles, créditos a bajo interés para taxistas y la condonación de deudas de pequeños empresarios.
Varios medios calculan que estas iniciativas podrían implicar un desembolso anual para las arcas públicas de entre 180.000 y 250.000 millones de reales (aproximadamente entre 35.000 y 49.000 millones de dólares).
Flávio Bolsonaro, partidario de recortar el gasto público, criticó la oleada de beneficios y afirmó el martes que Lula está intentando «comprar votos».
En la primera vuelta, celebrada el 5 de octubre, Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos frente al 45% de Lula, y ambos volverán a medirse por la jefatura del Estado el próximo 25 de octubre.




