Este lunes la provincia de Alberta celebra un referéndum en el que la ciudadanía decide entre la opción de separarse o la de seguir siendo parte de Canadá. Aunque la consulta no es de carácter vinculante, ha generado preocupación dentro del gobierno de Mark Carney.
La convocatoria fue impulsada por el Movimiento Separatista de Alberta, que sostiene que el gobierno federal canadiense ha entorpecido el desarrollo de la industria petrolera en una zona considerada de las más prósperas del país.
La votación se produce en un contexto de intensas fricciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos.
De acuerdo a la agencia Reuters, las proyecciones señalan que cerca del 60% de los habitantes de Alberta optarían por permanecer en Canadá. Sin embargo, los expertos advierten que las corrientes independentistas no desaparecerán.
Duane Bratt, politólogo de la Universidad Mount Royal, dijo al medio citado que este conflicto no se resolverá de inmediato: los separatistas están organizados, han tejido redes y mantienen vínculos entre sí.
Carney, por su parte, ha defendido la permanencia de la provincia como una parte sólida del país.
“Canadá no puede entenderse como una simple transacción entre provincias. No se trata de ingresos brutos ni netos, de dar y recibir”, afirmó el viernes.
🔊 Today Alberta votes on independence. ‘What we have seen is, from the remain side, a very interesting upswing in patriotism. I’ve seen more Canada flags in Alberta in the last six months than I’ve ever seen,’ @AmandaMsteph tells Reuters World News https://t.co/P2u8TnWGZx https://t.co/qsP405GE09
— Reuters (@Reuters) October 19, 2026
Reuters apunta que muchos de los partidarios del referéndum consideran que la consulta sirve principalmente para presionar al gobierno en Otawa y así permitir el impulso de la industria petrolera, aun a costa de las normativas ambientales.
Explicaron que, entre el tercio de los habitantes de Alberta que apoyarían un eventual referéndum vinculante sobre la separación, el 60% dijo a los encuestadores que su motivación era “enviar un mensaje” al gobierno federal de Canadá. Solo el 37% de los consultados en la muestra de Angus Reid indicó que su intención era lograr la independencia del país, añadieron.
Advirtieron que, aunque los grupos separatistas han presentado planes de transición, todavía quedan sin resolver cuestiones esenciales sobre cómo se gestionaría la defensa, la moneda y el control de fronteras en caso de independencia, concluyeron.




