Los ministerios de Hacienda y Energía solicitaron a Enap que participe “activamente” en la investigación que realiza la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), que ya formuló cargos contra la compañía. Dos de ellos fueron calificados preliminarmente como gravísimos por la “ocultación, alteración e imprecisión deliberada de antecedentes técnicos” relacionados con la recuperación de azufre en la Refinería Aconcagua.
En una declaración conjunta, ambas carteras calificaron de “inaceptables los hechos detectados y reconocidos por la empresa en los reportes de emisiones de azufre”.
Hacienda y Energía instan a Enap a cooperar con la investigación
“Al igual que cualquier empresa regulada en Chile, ENAP debe acatar rigurosamente la normativa ambiental, proporcionar información fidedigna y conducirse con transparencia ante las autoridades y la ciudadanía”, enfatizaron.
Los ministerios señalaron que conocieron los antecedentes el 29 de abril. A partir de esa fecha, la ministra Ximena Rincón y Jorge Quiroz instruyeron al directorio de la estatal a enviar la información al Ministerio Público y a la SMA.
“Por este motivo, los Ministerios de Energía y Hacienda demandan que ENAP siga cooperando activamente con las investigaciones de la Superintendencia del Medio Ambiente y del Ministerio Público, con el fin de esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades pertinentes”, indicaron en el comunicado. Añadieron que el directorio y la administración de la compañía deben implementar medidas correctivas y reforzar los controles para medir e informar las emisiones.
La SMA presentó cuatro cargos ambientales contra Enap. El primero se refiere a “no alcanzar la eficiencia anual mínima del 98% en el Sistema de Recuperación de Azufre (SRA) entre 2023 y 2025”; el segundo, a exceder los límites máximos de emisión de dióxido de azufre (SO₂).
El máximo permitido es de 1.145 toneladas anuales. No obstante, “la empresa dejó fuera de sus informes oficiales durante años la corriente de flaring (quema de gases en antorchas), que representa la segunda fuente de emisiones más importante de la refinería”.
Según el nuevo cálculo de la Superintendencia, las emisiones alcanzaron 1.277 toneladas en 2023 y 1.168 en 2024.
Los dos cargos fueron considerados gravísimos, mientras que los otros dos se clasificaron como leves. Estos últimos apuntan a “no validar el sistema de monitoreo continuo de emisiones (CEMS) para Material Particulado (MP), Dióxido de Azufre (SO₂), Óxidos de Nitrógeno (NOx) y flujo de gases en la unidad de Cracking Catalítico, luego de tres años desde que se reanudaron las operaciones con el sistema Wet Gas Scrubber”.
El cuarto cargo se relaciona con la superación de los límites de ruido nocturno en noviembre y diciembre de 2025. En ese periodo se midieron hasta 57 decibeles, frente al máximo permitido de 45.
Si se establecen las responsabilidades, la empresa podría enfrentar multas por un total de hasta 22 mil UTA, equivalentes a cerca de US$19 millones.
En tanto, la propia compañía afirmó que revisa los cargos y sus antecedentes, y que resolverá cómo proceder dentro de los plazos fijados.
Asimismo, sostuvo que “no hay antecedentes que relacionen los hechos denunciados por la empresa con algún efecto en la población”.




