El presidente estadounidense, Donald Trump, arremetió contra Noruega, sede de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, y la llamó “país de mierda” después de expresar su indignación por no recibir el premio en 2026, que fue otorgado a la jurista sudafricana Navanethem Pillay, exjueza del Tribunal Penal Internacional (TPI).
En un acto de campaña celebrado en Port Huron, Míchigan, antes de las elecciones de medio mandato –previstas para el 3 de noviembre–, Trump defendió su negativa a aceptar inmigrantes noruegos y dijo preferir a ciudadanos de Dinamarca, aludiendo únicamente a la resolución del Comité Noruego del Nobel.
“No quiero a nadie de Noruega. No quiero tener nada que ver con Noruega (…) Sinceramente, Noruega es un desastre. Se ha convertido en un país de mierda, de verdad”, dijo el mandatario frente a sus simpatizantes. También afirmó que ha “resuelto ocho guerras” y que hay “dos más en camino”.
“He neutralizado la amenaza nuclear de Irán”, añadió el mandatario, y criticó que su antecesor, Barack Obama, obtuviera el premio pocas semanas después de asumir la presidencia en 2009, pese a no saber “por qué lo consiguió”. “Todavía no tiene ni idea de por qué se lo dieron”, agregó.
Trump on Norway:
Norway has become a shithouse country.
Norway sucks. https://t.co/JSm6V9kycI
— Clash Report (@clashreport) October 25, 2026
Asimismo, destacó el gesto de María Corina Machado, opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2025. Según contó, ella le entregó su medalla y sostuvo que Trump “ha puesto fin a muchas guerras y merece el Premio Nobel de la Paz más que cualquier otra persona”.
El ministro noruego de Exteriores, Espen Barth Eide, respondió que Trump “sabe muy bien que el Comité del Nobel es independiente”. “Se lo hemos reiterado, por si alguien lo pone en duda, y así sigue siendo”, declaró a la emisora noruega NRK.
El día del anuncio de la concesión del premio a Pillay, el político agregó en sus redes sociales más supuestos logros internacionales: se atribuyó la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, la liberación de todos los rehenes israelíes retenidos por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y la interrupción del programa nuclear iraní.
“A pesar de todo esto, el Premio Nobel se ha otorgado a una liberal que trabaja en Naciones Unidas y a quien nadie ha oído nombrar”, reprochó Trump, al referirse a Pillay. En su opinión, el prestigioso reconocimiento “ha quedado desacreditado para siempre por un grupo de ideólogos radicales antidemocráticos y enemigos de la civilización”.





