La coalición del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sigue encabezando el recuento de escaños en las elecciones parlamentarias, con el 76,8% de los votos escrutados. Su ventaja sobre el rival, Gadi Eisenkot, es reducida y no le basta para alcanzar la mayoría necesaria para gobernar.
Las proyecciones de los medios asignan a Netanyahu y sus aliados alrededor de 54 escaños, frente a los 47 del bloque opositor. El aumento de la participación entre los palestinos con ciudadanía israelí ha impulsado a los partidos árabes, que sumarían 19 escaños.
“Estaremos listos para abrir el camino que permita sacar del Gobierno a Netanyahu, Ben Gvir y Smotrich y enviarlos de vuelta a casa”, declaró a Ynet Yusef Yabarín, dirigente de la Lista Conjunta, alianza de partidos árabes y de izquierda que hasta ahora obtiene 13 escaños.
La Knéset, el Parlamento israelí, cuenta con 120 asientos y se necesitan 61 para lograr la mayoría. Como ni la coalición de Netanyahu ni el denominado ‘bloque del cambio’ de Eisenkot llegan a esa cifra, el respaldo de los partidos árabes resulta decisivo, salvo que surjan pactos inesperados entre las fuerzas opositoras y el oficialismo.
Durante la campaña, Netanyahu ha recurrido a los partidos árabes para desacreditar a Eisenkot, sosteniendo que el exjefe de las fuerzas armadas depende de esas formaciones palestinas para formar gobierno. Por esa razón, la mayoría de los dirigentes opositores ha descartado públicamente aceptar su apoyo.
“No podemos seguir aceptando la división racista que Netanyahu establece entre los votos judíos y los árabes”, publicó en X Yair Golán, líder de la formación izquierdista Los Demócratas. El político socialdemócrata es el único que se ha mostrado públicamente dispuesto a recibir el respaldo parlamentario de los palestinos.
A pesar del avance del recuento, Netanyahu y sus aliados no han hecho declaraciones públicas en las últimas horas, luego de los discursos pronunciados anoche en las sedes electorales. La mayoría de los candidatos opositores tampoco se ha pronunciado.
La falta de certezas sobre el resultado ha afectado a la Bolsa de Tel Aviv, que este miércoles abrió con fuertes descensos, mientras el séquel perdía valor frente al dólar y el euro.
En las elecciones del 27 de octubre de 2023 votó el 77,7 % del electorado, la participación más elevada desde los comicios de 1999, con un alza especialmente marcada en las comunidades árabes.
El escrutinio en las localidades árabes altera el equilibrio
Al comienzo de la mañana, el recuento otorgaba unos cuatro escaños al partido islamista Raam, liderado por Mansur Abás, y 10 a la Lista Conjunta. Sin embargo, el avance del escrutinio elevó sus resultados de forma considerable, hasta seis y 13 escaños, respectivamente.
El diario israelí Ynet relaciona el incremento de Raam con el comienzo del recuento en Rahat, una ciudad importante de población árabe situada en el desierto del Néguev, al sur del país.
En esta localidad, habitada casi en su totalidad por beduinos, la participación registró uno de los mayores saltos del martes: pasó del 60,6 % en 2022 al 82 % el 27 de octubre. Durante la jornada electoral se difundieron ampliamente en redes sociales videos de ciudadanos árabes que iban a votar con banderas de Raam y a lomos de camello.
Ynet señala que los cambios repentinos en la asignación de escaños a los partidos árabes se explican porque el escrutinio en algunas de sus localidades arrancó después que en otras zonas del país.
El periódico indica que los resultados de ciudades como Kfar Qásem y Sajnín se trasladaron primero a comisiones electorales regionales y, posteriormente, a la comisión central de Jerusalén.
El recuento definitivo podría terminar mañana por la noche
Aunque faltan pocas horas para que termine el escrutinio, el conteo de los votos depositados en sobres dobles demorará la difusión de los resultados definitivos y podría modificar ligeramente las cifras que se publiquen este miércoles.
Los denominados ‘sobres dobles’ corresponden a personas que no pueden votar en su lugar de residencia, entre ellas militares, presos, pacientes hospitalizados y mujeres alojadas en casas de acogida.
“Se calcula que habrá más de medio millón de sobres. Ni siquiera podemos ofrecer una cifra habitual de escaños, porque hasta que se registren todas las mesas electorales y se cuenten esos sobres, no tendremos el resultado”, explicó a Ynet Elad Nave, director del centro de control de la Comisión Electoral Central.
El recuento de los sobres dobles empezará cerca de la medianoche y se prevé que termine el jueves por la noche.





