El primer ministro israelí y aspirante del Likud, Benjamín Netanyahu, llamó durante la madrugada de este miércoles a aguardar el recuento final de las elecciones en Israel. No obstante, expresó su preferencia por formar un gobierno de derechas que excluya a “los partidos árabes y antisionistas”.
Cinco horas después de que cerraran los centros de votación, cuando el 5 % del escrutinio lo mostraba como vencedor, Netanyahu se dirigió a decenas de simpatizantes en el cuartel electoral de Jerusalén. Allí aludió al régimen iraní y afirmó que, junto al presidente estadounidense, Donald Trump, trabajará para “acabar con esta amenaza para siempre”.
En un discurso de cerca de diez minutos, Netanyahu recordó pasajes de las Escrituras, contó que había visitado el Muro de las Lamentaciones y expresó su gratitud a los aliados de su coalición derechista, a su esposa, Sara, y a sus hijos. Cerró dando gracias “al Creador del Universo, que me da la fuerza para seguir luchando por Israel”.
EFE constató que cerca de cien simpatizantes asistieron al encuentro, menos que los periodistas presentes. Los asistentes cantaron temas de tecno que mencionaban al primer ministro y arrojaron papeletas del Likud como si fueran confeti.
Entre los dirigentes de su partido que asistieron estaban el presidente de la Knéset (Parlamento israelí), Amir Ohana, y el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar.
Al concluir su discurso, Netanyahu llamó al escenario a integrantes del Likud y cantó HaTikva, el himno nacional de Israel.
A las 3:00 hora local (1:00 GMT), cinco horas después del cierre de los locales de votación, el escrutinio de las elecciones generales israelíes contabilizaba apenas 320.800 papeletas de 908 centros, de un total de 5.695.682 votos emitidos en 12.018 colegios.
Con el 5,6 % de los votos contabilizados, el Likud de Benjamín Netanyahu encabeza el recuento con un 27,8 %, seguido por Yashar!, de Gadi Eisenkot, con un 16,3 %, y por Juntos, la formación de Naftali Bénet y Yair Lapid, con un 9 %.
El recuento podría prolongarse hasta después del mediodía del miércoles. En 2022, los resultados finales se difundieron alrededor de las 14:00 hora local (12:00 GMT).
La participación definitiva en las elecciones israelíes del martes llegó al 77,7 %, casi ocho puntos más que en los comicios de 2022 y el nivel más elevado desde 1999. El aumento fue especialmente marcado en las ciudades árabes.
Los sondeos a pie de urna proyectan una victoria del Likud de Netanyahu, pero no dan a su bloque de partidos los escaños suficientes para gobernar. La oposición lo aventajaría en número de escaños, aunque tampoco alcanzaría la mayoría requerida.
En ese escenario, los partidos árabes podrían ser decisivos para la formación de un eventual gobierno opositor.





