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Gendarmería interviene el lucrativo negocio de los economatos, que mueve miles de millones de pesos al año

foto Felipe Díaz Montero
Escrito por:Felipe Díaz MonteroPeriodista de Investigación en BioBioChile.

Durante los primeros meses de 2026, los economatos de las 10 cárceles concesionadas del país registraron ventas superiores a $9 mil millones. Estos recintos albergan cerca del 42% de las personas privadas de libertad en Chile. Por ello, una proyección matemática conservadora, que supone un gasto similar por interno, indica que las ventas de los economatos a escala nacional podrían haber rebasado los $22 mil millones entre enero y agosto de este año.

Los datos examinados por Bío Bío Investiga dan cuenta del impacto económico que podría tener una nueva medida de Gendarmería de Chile. La institución, por motivos de seguridad, determinó limitar a 23 categorías el listado de productos que pueden venderse en los establecimientos penitenciarios que cuentan con economatos. Estos funcionan como almacenes dentro de las cárceles, donde internos y funcionarios pueden comprar distintos artículos a precios regulados.

La medida se aplicará en 33 cárceles del país —23 tradicionales y 10 concesionadas— que ofrecen formalmente este servicio. Para los recintos concesionados, sin embargo, la resolución contempla una puesta en marcha gradual y un procedimiento específico, debido a los compromisos contractuales de las empresas operadoras con el Estado.

Según documentos examinados por la Unidad de Investigación de Bío Bío, productos que figuraban en los reglamentos de los recintos, como diarios, revistas, ropa y cigarrillos, fueron excluidos del nuevo listado autorizado por Gendarmería. “Esto, en particular por el tema de los cigarros, podría hacer proliferar el contrabando”, advierte una fuente de alto nivel consultada por la Unidad, conocedora de la realidad penitenciaria.

Un negocio de gran magnitud

Los registros oficiales de la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas, revisados por esta Unidad de Investigación, muestran que las 10 cárceles concesionadas sumaron ventas por más de $9.321 millones entre enero y agosto de 2026. El total podría ser mayor, ya que el informe más reciente del establecimiento penitenciario de Talca solo incluye las ventas acumuladas hasta junio.

La mayor cifra corresponde al Grupo 3, gestionado por Sociedad Concesionaria Infraestructura Penitenciaria Grupo Tres S.A., ligada a Vinci. Sus economatos reportaron ventas por $3.315 millones. En particular, $1.745 millones se generaron en Santiago 1, que tuvo un promedio de 6.976 internos durante agosto. Puerto Montt ocupó el siguiente lugar, con $939 millones y una población penal promedio de 2.016 personas, seguido de Valdivia, con $631 millones y 1.782 internos.

El segundo puesto fue para el Grupo 2, operado por Sociedad Concesionaria Grupo Dos S.A., bajo el control de Sodexo, que declaró ventas brutas por $3.001 millones. El CCP Biobío concentró $1.063 millones, el CCP Concepción registró $1.015 millones y el Complejo Penitenciario de Antofagasta alcanzó $924 millones. En agosto, este último recinto tuvo en promedio 2.284 internos; los establecimientos de Biobío y Concepción, en conjunto, sumaron 3.713 reclusos, de acuerdo con los datos del MOP.

El Grupo 1, administrado por Sociedad Concesionaria BAS S.A. —integrada por Sodexo, Besalco y Sociedad de Concesiones Chile—, informó ventas netas acumuladas de $2.867 millones. Rancagua encabezó sus resultados, con $1.160 millones y un promedio de 2.903 internos en agosto. A continuación se ubicaron La Serena, con $877 millones y 2.672 reclusos, y Alto Hospicio, con $831 millones y una media de 3.258 personas privadas de libertad.

También se contabilizan los $138 millones reportados por el economato del nuevo centro penitenciario de Talca, cuya administración está a cargo de Sociedad Concesionaria Penitenciaria Talca S.A. Sus accionistas son Constructora San José Chile S.A. y Operadora Norde Chile SpA.

A diferencia de los otros tres grupos, el monto de Talca abarca solo de enero a junio de 2026, aunque el informe de agosto indica que el servicio seguía funcionando. En ese mes, la población penal del recinto promedió 1.162 internos diarios, mientras continuaban su ocupación y puesta en marcha.

Las cantidades informadas reflejan ventas acumuladas, no las ganancias de las compañías, que no es posible calcular con estos antecedentes. Además, los reportes aplican criterios distintos —ventas netas, brutas y totales—, por lo que los montos no son completamente comparables desde el punto de vista contable.

Fuente: Informes al MOP | Elaboración propia

Límite de 23 categorías

La decisión de restringir los productos disponibles en los economatos se formalizó mediante la Resolución Exenta N.º 7.292, fechada el 23 de octubre de 2026 y suscrita por el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez Riquelme. El documento, conocido por este medio, justifica la reducción y unificación de la oferta en razones de seguridad, custodia y control administrativo. La finalidad es reducir los riesgos relacionados con el abastecimiento, la gestión y el funcionamiento de estos locales.

La nueva norma autoriza un máximo de 23 categorías. La lista incluye champú, acondicionador, jabón líquido, máquinas de afeitar desechables, desodorante, pasta y cepillos dentales, papel higiénico, pañales desechables, peines, escobillas plásticas para ropa, detergente, protectores diarios y toallas higiénicas femeninas. También permite vender jugos, leche y sopas en polvo, azúcar, endulzantes, té e infusiones, café, agua con o sin gas y yerba mate.

La yerba mate tiene especial demanda en las cárceles. “El consumo de mate es una cuestión cultural, menos mal no se lo van a quitar”, comenta una persona familiarizada con el funcionamiento interno de los recintos penitenciarios.

La misma fuente, no obstante, alerta de posibles efectos si se elimina la venta regular de cigarrillos en los economatos, sobre todo si Gendarmería aplica estrictamente el segundo punto de la Resolución Exenta, que señala: “Prohíbase la adquisición de productos no autorizados, como asimismo la reposición o incorporación de insumos o productos distintos de aquellos contenidos en la nómina señalada precedentemente, cualquiera sea la modalidad de compra o abastecimiento utilizada”.

Según su análisis, si los internos ya no pueden comprar cigarrillos por las vías autorizadas, encontrarán otras formas de conseguirlos. Esto podría convertir el contrabando en la principal opción y fomentar el comercio informal dentro de las cárceles.

Revisión aún por realizar

La instrucción modifica de manera importante la oferta que antes contemplaban los reglamentos de las cárceles concesionadas. Además de los cigarrillos, excluye artículos como diarios, revistas y ropa, y reduce de forma considerable las categorías permitidas de bebidas y alimentos envasados.

La eliminación de esos productos no será inmediata. Gendarmería autorizó que se sigan vendiendo aquellos que ya estaban disponibles o cuya compra se había comprometido antes de la vigencia de la resolución, hasta que se agoten las existencias. También ordenó a las jefaturas penitenciarias crear controles para evitar nuevas adquisiciones de productos que no figuren en el listado.

La medida se aplicará en los 33 recintos penitenciarios que cuentan oficialmente con economatos: 10 cárceles concesionadas y otras 23 administradas directamente por Gendarmería.

En los recintos concesionados, la aplicación tendrá que respetar los procedimientos y compromisos fijados en cada contrato, sus bases de licitación y los reglamentos de servicio. La institución instruyó coordinarla con el proceso de aprobación de productos del primer trimestre de 2027, por lo que su implementación diferirá de la prevista para las cárceles tradicionales.

La resolución, además, dispone una auditoría nacional de los economatos para recopilar antecedentes financieros, presupuestarios y operativos. Entre otros datos, se deberán identificar los ingresos, saldos disponibles, compromisos económicos, compras y artículos comercializados. La información tendrá que consolidarse y enviarse a la Subdirección Operativa, con copia a la Subdirección de Administración y Finanzas, a más tardar el 20 de noviembre de 2026.

El volumen de esta actividad permite anticipar una cifra de mayor alcance. En agosto de 2026, las 10 cárceles concesionadas reunían cerca del 42,5% de la población penal del país y, durante los primeros meses del año, sus ventas superaron los $9.321 millones. Si se proyectan esos datos bajo el supuesto de un gasto equivalente por persona recluida, el movimiento comercial potencial de los economatos a nivel nacional rondaría los $22 mil millones entre enero y agosto.

De mantenerse ese nivel de ventas durante los últimos cuatro meses del año, el total podría acercarse a $33 mil millones al cierre de 2026. Se trata, en cualquier caso, de una estimación teórica, no de ventas comprobadas para los 33 economatos: no todas las personas privadas de libertad necesariamente tienen acceso al servicio ni cuentan con el mismo poder adquisitivo. Tampoco hay datos disponibles sobre el gasto efectivo de los internos de las cárceles tradicionales. Esa información podría conocerse cuando concluyan las auditorías ordenadas por Gendarmería.

Bío Bío Investiga intentó comunicarse con el área de Comunicaciones de Gendarmería, pero no obtuvo una respuesta de la institución. Algunas de las concesionarias contactadas prefirieron no referirse a los temas abordados en este artículo, debido a que mantienen contratos con el MOP.