Las veredas del centro de Concepción, con desniveles o forados, son un permanente riesgo de caídas, en ocasiones con serias consecuencias. Para solucionar este problema el municipio, hace casi una década, comenzó a cambiar las baldosas por adocretos… ¿fue buena idea?. Los adocretos sueltos, desnivelados o hundidos de calles O’Higgins entre Rengo y Caupolicán, entre Aníbal Pinto y Colo-Colo o entre Tucapel y Castellón significan que si usted pisa mal, corre el serio riesgo de caerse, lo que ocurre permanentemente.

Incendio destruye dos viviendas en La Pintana: Carabineros debió controlar molestia de vecinos


