A eso de las 16:30 de la tarde llegó hasta la ciudad de Concepción Pablo Ramírez, el trabajador de Servipag que fue rociado con bencina y quemado vivo por antisociales en Hualpén. Tras descender del avión, el hombre de 37 años fue trasladado junto a su mujer e hijo en una ambulancia de la Mutual hasta su vivienda, lugar donde iniciará el proceso de rehabilitación.

Brito (FA): El Gobierno de Boric no es el infierno que algunos dicen ni la maravilla que otros repiten


