Dos meses en rehabilitación estuvo un pingüino de Humbolt, que sufrió la fractura expuesta de su ala. Ahora, va rumbo a Coquimbo para reinsertarse en su medio natural. Desde Sernapesca recordaron que esta especie está en peligro de extinción, por lo que urge que las personas adquieran consciencia de no dañarlos.

Los 80 vuelven a estar de moda: ¿eran realmente mejores o la nostalgia nos hace olvidar cómo vivíamos antes?


