El lunes al mediodía fue asesinado Joaquín Salvadores, el administrador de un servicentro en Santiago. Por cierto surgieron las voces explicando que Joaquín se resistió al asalto. Sugieren, entonces, que ahí estuvo el problema, como si la culpa fuese de él por resistirse a que le robaran y no de los asaltantes que fueron decididos a matar con tal de lograr su botín.

Kast justifica la reforma ante críticas por recortar libertades: “El crimen organizado ya las limitó”


