La lluvia que en plena primavera llegó a la región del Bío Bío causó estragos en la producción de cerezas. Son más de 140 los agricultores del Valle del Itata afectados.
En promedio las pérdidas alcanzan el 80%, siendo los productores de Quillón, Ránquil y Quinchamalí los más complicados.



