Desesperada se encuentra la familia del joven José Cifuentes, quien se debate entre la vida y la muerte en la clínica Sanatorio Alemán de Concepción, a la espera de un trasplante hepático. Las próximas 24 horas son cruciales para su delicado estado de salud.
Éste es el desgarrador llamado de Inés Caro para que alguien se sensibilice y done un hígado para su hijo de 18 años de edad, quien está conectado a ventilación mecánica y deteriorándose minuto a minuto.
Fue una hepatitis fulminante -que se manifestó con fiebre, mareo y vómitos- la que afectó a José, quien de todas formas decidió viajar desde Valdivia a Osorno, sin saber que al llegar al terminal sólo alcanzaría a balbucear unas palabras antes de desplomarse, casi inconsciente.

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