En el Hospital Penco-Lirquén instalaron dispensadores de agua, luego de una denuncia de funcionarios del recinto, quienes detectaron la presencia de metales en el líquido que salía desde las cañerías.
Trabajadores señalaron que se trata de pequeños residuos metálicos, que parecen diminutas piedras, y salen desde las llaves del agua del hospital, que está en proceso de construcción.
El problema se registró en las nuevas dependencias y preocupa a los dirigentes de la Fenats, la presidenta de la federación, Evelyn Betancurt, dijo que la situación lleva más de un mes. “Creemos que eso es dañino para la salud, porque es la misma agua consumen trabajadores y toman los pacientes. Hay micropartículas que pueden estar pasando a través del agua”, indicó.

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