La Fiscalía confirmó que Enap, a partir del manejo del crudo iraní recibido el año pasado, contaminó el aire y afectó la salud de los habitantes de Quintero y Puchuncaví. Las pruebas de esa conducta ilícita fueron entregadas durante la primera audiencia de formalización de los ejecutivos de la estatal.
Fue la fiscal regional del Bío Bío, Marcela Cartagena, quien ratificó ante el Juzgado de Garantía de Talcahuano la responsabilidad de Enap, a través de la conducta de seis de sus empleados, por la grave emergencia ambiental en agosto de 2018 que incluso obligó a la atención médica de docenas de habitantes del cordón industrial de Valparaíso.
La actuación del gerente de la Refinería Aconcagua, Edmundo Piraíno, y dos jefaturas, indicó la persecutora en la audiencia de formalización, permitió que gases que emanaron del crudo iraní que recibió Enap en Quintero afectaran el medioambiente y la comunidad del área.
La primera de dos audiencias de formalización se realizó en Talcahuano pues fue a ese puerto donde llegó primero el cargamento de 180 mil metros cúbicos del petróleo del tipo iranian heavy, con alto contenido de ácido sulfhídrico, por lo que el inicio de la comisión del delito ambiental que culmina en Valparaíso parte en el Bío Bío.
Así lo explicó el abogado de las víctimas de Quintero y Puchuncaví, Remberto Valdés, al subrayar en la conducta criminal de los empleados públicos imputados.
No obstante todas las pruebas presentadas por el Ministerio Público, el abogado Cristian Muga insistió en la inocencia de los seis ejecutivos no sólo en la primera emergencia ambiental en Talcahuano el 4 de agosto del año pasado, sino también de los episodios en el cordón industrial.



