El Presidente Piñera recibió por parte de la Mesa Nacional del Agua, una propuesta que permitiría enfrentar la escasez hídrica del país, cuyos ejes principales fueron grantizar la seguridad del abastecimiento, calidad del agua y modernizar profundamente el marco legal. El ministro de Agricultura aseguró que las prioridades son el consumo humano y la producción de alimentos, comparación que fue catalogada como irresponsable desde organizaciones sociales.
En tres ejes se basó la propuesta que entregó la Mesa Nacional del Agua al Gobierno, garantizar la seguridad del abastecimiento, asegurar la calidad del agua y modernizar el marco legal. Lo que se debería desarrollar mediante una planificación estratégica, con sentido de urgencia y eficacia, esperando una amplia participación ciudadana. La zona central de Chile muestra déficits sostenidos en las precipitaciones durante los últimos 10 años, lo que la convierte en la década más seca desde que se tiene registro. A esto se refirió el ministro de Obras Públicas Alfredo Moreno, quien hizo un llamado a las empresas y pequeños usuarios, para utilizar de manera eficiente el agua.
Esto debido a que aún no existe una normativa específica que regule el consumo, la modernización del marco regulatorio y específicamente el proyecto de reforma a las sanitarias, aún no es ingresado al Congreso, a pesar de que ya estaría listo. Por otro lado, el ministro de Agricultura Antonio Walker, dijo que las prioridades de abastecimiento deben ser el consumo humano, pero además, la producción de alimentos.
Por su parte, el dirigente nacional de Modatima Rodrigo Faúndez, calificó como irresponsable esta afirmación, al equiparar el consumo de la agricultura con el abastecimiento humano. En tanto, Cecilia González, coordinadora de la asociación metropolitana de agua potable e integrante de la Mesa Nacional, dijo que es necesario agilizar recursos para la construcción de infraestructura y que se debe encontrar la manera de compatibilizar la industria con el consumo humano.
La iniciativa apunta a enfrentar el problema mediante una importante inversión en infraestructura, especialmente en 169 Sistemas de Agua Potable Rural por más de $135 mil millones, lo que permitirá un aumento de cobertura desde 53% a 100% al 2024.