«Un pueblito recorrido por calles polvorientas, sencillas y silenciosas. No se escuchaban bocinas ni motores y cuando caía la noche se oía el monótono cantar de los grillos, los tenues faroles elevaban su brillo con la timidez de un enamorado para destacar los contornos arbolados de su plaza», así describe el poeta Pedro Merino Navarrete al Quillón de antaño.

Teorema y Sadi Daniel agitan la escena cultural de Concepción: Rap, fusión y un fuerte mensaje social

