Las alarmas se encendieron el domingo. Un centro de entrenamiento de crossfit de Chillán, ubicado en la avenida Schleyer de la capital de la región de Ñuble, primero intentó un llamado de bajo perfil a eso de las 15:00 horas en su perfil de Facebook: “A todos los alumnos (mañana y tarde) que asistieron los días lunes, martes y miércoles, les solicito que por mensaje interno me hagan llegar sus números de teléfono”.
Sin embargo, a las 22:35 horas, optaron por un llamado abierto a todos sus clientes en la misma plataforma: “Todos los que fueron de lunes a miércoles a clases, favor hacer cuarentena. Si presentan síntomas, acudir a urgencia de la clínica u hospital. Estamos con más casos, así que mejor prevenir”. La cadena de contagio ya se había iniciado.


