Como era de esperar, el movimiento en el terminal de buses interurbanos de Collao disminuyó por las medidas adoptadas contra el coronavirus, baja tanto de pasajeros como de los servicios. Dentro de esas medidas hay que agregar el toque de queda, aunque algunas líneas han mantenido los viajes ya vendidos cerca de la medianoche, y para los cuales el boleto sirve de salvoconducto a los usuarios.
Hay trabajadores que se quedaron sin viajar, como Alejandro, que temprano llegó al rodoviario penquista por un pasaje a Rancagua, sin obtener un buen resultado.
Otras personas regresaron a primera hora a sus lugares de origen, como Rosa Muñoz, con destino a la región de la Araucanìa, tras asistir en la zona al funeral de su madre. Sentada esperaba en el andén, usando el barbijo protector y alcohol gel guardado en la cartera.
La fiscalización sanitaria comprobó que los buses arribados a Collao se encontraban sanitizados, en tanto que algunas líneas advirtieron que tendrán como último servicio del dìa, salidas a las 16 horas, para no toparse con el toque de queda.


