No fumas, pero de todos modos te llevaste varios encendedores después del carrete. No sabemos cómo, pero siempre pasa. Es por eso que Diego Montecinos nos enseñó que se puede reciclar esos encendedores y, más allá, convertirlos en una obra de arte.
Figuritas de acción, juguetes y otras aplicaciones impensables, se pueden obtener teniendo un puñado de encendedores mediante su iniciativa Yamarru’s Workbench.


