Hace más de 10 años, Benjamín inició una iniciativa en redes sociales que se inspiró en una experiencia familiar, ya que ante la dificultad de su madre para expresar un simple «te quiero», reconoció que aquellos regalos que ella le entregaba, comunicaban amor, sembrando la semilla de lo que eventualmente se convertiría más adelante en una aplicación desarrollada en la universidad junto a su hermano Vicente.
Sin embargo, la cadena se materializó como algo inesperado, ya que cuando los hermanos viajaron a Villarrica para promocionar su proyecto, recibieron una gran cantidad de cariño y aceptación de la gente por solo regalar unos chocolates «Bon o Bon». Esta experiencia les generó numerosos comentarios positivos en redes sociales y motivó a muchas personas en diferentes partes del país a sumarse al movimiento.
Un hecho que ellos respaldan en un estudio de la Universidad de Harvard donde se rescata que un acto de bondad no sólo beneficia al que da y recibe, sino que impacta a 125 personas en un lapso de 24 horas.
Benjamín y Vicente, invitan a todos quienes quieran ampliar esta cadena de bondad, a que les escriban a su Instagram y así sumar más gente en esta inesperada cadena de bondad.


