Nuestra Casa

hrs

Limpieza y desinfección del hogar: qué objetos requieren mayor atención y cuáles son los errores más frecuentes

La información es de:
foto Nilson Pereira
Nilson PereiraPeriodista Canal 9

Mantener limpio el hogar es parte de las rutinas cotidianas, pero limpiar y desinfectar no son necesariamente lo mismo. Mientras la limpieza permite retirar suciedad, polvo y parte de los microorganismos presentes en las superficies, la desinfección busca reducir o eliminar microorganismos mediante el uso de productos específicos.

Por eso, no todas las superficies necesitan ser desinfectadas permanentemente y utilizar productos en exceso tampoco significa necesariamente tener un hogar más seguro.

El Dr. Gerardo González, académico del Departamento de Microbiología de la Universidad de Concepción, entrega recomendaciones para entender qué lugares y objetos requieren mayor atención y cómo realizar correctamente estas tareas.

Limpiar no es lo mismo que desinfectar

Una de las primeras diferencias que se debe considerar es que la limpieza y la desinfección cumplen funciones distintas.

La limpieza permite remover físicamente suciedad, residuos y una parte de los microorganismos presentes en una superficie. La desinfección, en cambio, utiliza agentes químicos u otros métodos destinados a disminuir la presencia de microorganismos.

En un hogar donde no existe una situación sanitaria particular, una limpieza regular puede ser suficiente para muchas superficies. La desinfección adquiere mayor relevancia cuando existe contaminación, contacto con determinados fluidos, una persona enferma o cuando se trata de superficies que tienen un contacto frecuente con las manos.

¿Qué objetos requieren mayor atención?

Más que intentar desinfectar cada rincón de la vivienda, es recomendable concentrarse en los llamados puntos de contacto frecuente.

Manillas de puertas, interruptores, llaves de agua, controles remotos, teléfonos celulares, teclados, mesas, superficies de cocina y otros elementos que son manipulados constantemente pueden acumular microorganismos debido al contacto reiterado.

Esto no significa que todos ellos representen necesariamente un riesgo para la salud. La frecuencia de limpieza debe considerar el uso que tiene cada objeto y las circunstancias particulares del hogar.

La cocina y el baño también requieren especial atención, debido a que son espacios donde pueden existir condiciones favorables para la presencia y transmisión de microorganismos.

¿Cuándo realmente es necesario desinfectar?

Una de las recomendaciones es evitar la idea de que todo debe ser desinfectado permanentemente. En muchas situaciones, una limpieza adecuada es suficiente.

La necesidad de desinfectar dependerá del tipo de superficie, su nivel de uso, el tipo de suciedad o contaminación presente y las condiciones sanitarias del hogar.

En situaciones como la presencia de una persona enferma, contaminación con fluidos corporales o determinadas actividades que implican un mayor riesgo microbiológico, la desinfección puede adquirir una importancia mayor.

Errores frecuentes al utilizar desinfectantes

El uso incorrecto de productos destinados a eliminar microorganismos también puede reducir su efectividad e incluso generar riesgos.

Uno de los errores más comunes es aplicar un producto sin limpiar previamente la superficie cuando las instrucciones del fabricante indican que debe realizarse una limpieza previa. La suciedad y la materia orgánica pueden interferir con la acción de algunos desinfectantes.

También es importante respetar las concentraciones, tiempos de contacto y formas de aplicación indicadas en las etiquetas. Utilizar una mayor cantidad de producto no significa necesariamente que la desinfección sea más efectiva.

Otro punto relevante es evitar mezclar productos químicos. Combinar sustancias como cloro con otros limpiadores puede generar gases peligrosos y provocar intoxicaciones.

Además, los productos de limpieza y desinfección deben mantenerse fuera del alcance de los niños y utilizarse de acuerdo con las recomendaciones de seguridad correspondientes.

La clave está en usar cada producto cuando corresponde

Para el especialista, mantener un hogar saludable no significa transformar la vivienda en un espacio completamente libre de microorganismos. Muchos microorganismos forman parte de nuestro entorno cotidiano y no todos representan un peligro.

La recomendación es mantener hábitos regulares de limpieza, prestar especial atención a las superficies de contacto frecuente y recurrir a la desinfección cuando las condiciones realmente lo ameriten.

De esta manera, además de mantener los espacios limpios, se evita el uso innecesario de productos químicos y se reducen los riesgos asociados a una aplicación incorrecta.