No hay otra forma de decir que la jueza Silvana Donoso es notablemente torpe. Ha sido presidente de la Mesa de Género de la jurisdicción de Valparaíso. Pero ni siquiera eso le hizo mirar con detención el asesinato de Ámbar Cornejo. Primó un atávico garantismo. En esta columna explicamos por qué Silvana Donoso violó la ley. Esto es parte del comentario de Tomás Mosciatti.

Presupuesto de Quiroz altera reglas: regiones pierden fondos, contratas se congelan y sube la deuda

