Se trata de un síndrome asociado a la criopirina, conocida como nomid o cinca, una alteración genética con la que nace el paciente, y que se manifiesta desde inflamaciones en diferentes puntos del cuerpo y que puede llegar incluso a la muerte.

Los 80 vuelven a estar de moda: ¿eran realmente mejores o la nostalgia nos hace olvidar cómo vivíamos antes?

