No ha existido un pitazo inicial para la carrera por la Casa Blanca en Estados Unidos, aunque ya muchos analistas sostienen que este proceso comenzó sin más. Donald Trump culmina su segundo periodo dentro de tres años, sin la posibilidad de ser reelegido en 2028. Por lo mismo, buscar rostros nuevos es una tarea obligatoria.
El actual periodo del magnate inmobiliario ha sido intenso, marcado por la lucha arancelaria, la Doctrina ‘Donroe’, la política exterior alejada de sus socios europeos y conflictos armados en Medio Oriente.
Por lo mismo, en pleno 2026 se avizora que la contienda será entre el heredero del movimiento ‘MAGA’ (Make America Great Again) y una personalidad que logre posicionarse como líder de la oposición Demócrata más feroz. Ambos sectores ya están moviendo fichas.
Marco Rubio o JD Vance
Sabido es que JD Vance, vicepresidente de EEUU, y Marco Rubio, Secretario de Estado, son las principales cartas que maneja el Partido Republicano de cara a una continuidad en 2028. Con perfiles y manejos distintos.
Análisis de medios como NBC o Wall Street Journal sostienen que la decisión final será de Donald Trump. El contexto actual claramente favorece a Rubio, pero todo podría desmoronarse.
El abogado descendiente de cubanos, que inició una carrera por la presidencia en 2016, se ha visto favorecido por hechos como la captura de Nicolás Maduro en enero pasado, o la renovada influencia militar de Estados Unidos en Latinoamérica.
Sin ir más lejos, a comienzos de año se sostenía, entre bambalinas, que había sido Rubio quien insistió a Trump sobre llevar a cabo la operación en Venezuela. El hombre de 54 años también estaría liderando el objetivo hacia un cambio de gobierno en Cuba.
“En la madrugada del 28 de febrero, el presidente Donald Trump y su administración se unieron a Israel para lanzar una ola de ataques contra Irán que repercutiría en todo Oriente Medio. Esa noche, (el presidente) charlaba en Mar-a-Lago con algunos de los principales funcionarios de su administración y donantes políticos, con una pregunta apremiante: ¿Marco o JD?”, filtró NBC.
“Con un grupo de aproximadamente 25 donantes republicanos, entre ellos el dueño de los New England Patriots, Robert Kraft, y el multimillonario candidato a gobernador de Georgia, Rick Jackson, Trump preguntó a la sala a quién preferirían que apoyara para presidente en 2028. Los asistentes, entre sus vítores, destacaron mayoritariamente al secretario de Estado, Marco Rubio, según dos personas presentes en el evento”, añadieron.
Si bien las fichas favorecen a Rubio hasta ahora, todo podría irse por la borda en un corto plazo y con un factor evidente: si Estados Unidos no logra una victoria rotunda en Irán.

Como jefe de la diplomacia estadounidense, Rubio deposita gran parte de su capital político durante los conflictos internacionales que su país deba afrontar. De hecho, suspendió su viaje a Chile para la asunción de José Antonio Kast como presidente, por estar al tanto de la situación en Medio Oriente.
Hasta ahora, la salida de Estados Unidos de la guerra parece incierta, y no se ha definido un objetivo para declarar el conflicto como “terminado”. Según The New York Times, aquello ha generado tensiones en la Casa Blanca, con funcionarios y personeros que ven un resultado poco alentador como algo que pueda afectar al Partido Republicano en las elecciones legislativas de Medio Término. Evidentemente, Rubio también se vería arrastrado en esa corriente negativa.
En todo ese contexto, Vance ha mantenido un perfil mucho más bajo y focalizado en los temas internos de Estados Unidos, aunque con muy apariciones públicas en las últimas semanas.
¿Reaparecerá el Vance más ‘duro’ en caso que EEUU no logre una victoria aplastante en Irán? Es probable que se le pueda observar mucho más activo.
Segun WSJ, en varias ocasiones Trump ha preguntado a su círculo más cercano sobre quién es el idóneo para la sucesión. Lo más probable es que la cara visible de este proceso se conozca después del resultado en Medio Oriente.
“Trump parece estar disfrutando de su potencial para ser un factor decisivo, como lo es en tantas otras primarias republicanas, en una contienda que podría enfrentar a los principales miembros de su administración. Y todo esto es un recordatorio de lo volátil que es la situación en la órbita de Trump y de la rapidez con la que el presidente puede cambiar de opinión”, comentan.
Gavin Newsom sobre Kamala Harris
La carrera presidencial estadounidense también ha llegado, sin previa presentación, al Partido Demócrata, que ya desarrolla sus primeras encuestas ciudadanas.
En los análisis previos se sabe que, en el contexto de un país polarizado, quien logre adueñarse del mensaje de descontento ciudadano obtendrá la ventaja. Gavin Newsom, gobernador de California, entendió eso mucho mejor que Kamala Harris, exvicepresidenta.
Newson, de 58 años, es líder del bastión más Demócrata más grande en EEUU, habla algo de Español, se ha mostrado favorable a la regularización de migrantes y evidenció total oposición a las políticas de la administración Trump en este punto, sin evitar la confrontación en los últimos meses.
Harris ha mantenido un perfil mucho más bajo, incluso en redes sociales, en comparación al gobernador que incluso se burló del reciente despido de Kristi Noem, como Secretaria de Seguridad Nacional.
De acuerdo al medio POLITICO, una encuesta llevada a cabo en California, donde Newsom y Harris mantienen popularidad, dio ventaja al primero de cara a la designación del Partido Demócrata. Aquel fue la primer estudio de percepción en aquel estado.

En concreto, el empresario logró el 28% de las preferencias, frente al 14% que obtuvo la abogada y exfiscal.
“Todos los demócratas quieren derrotar a Trump, y Newsom se ha esforzado por ser el oponente más visible entre los posibles candidatos demócratas”, dijo Jack Citrin, profesor de ciencias políticas de la Universidad de California en Berkeley al citado medio.
“Cualquiera con un coeficiente intelectual superior a cinco sabe que Newsom se postula a la presidencia. Harris todavía está en una etapa similar a la de Hamlet. Quizás esté intentando decidirse. Quizás no lo sepa”, agregó.
Según el citado medio, el desgaste de la pasada campaña presidencial todavía podría pasarle la cuenta a Harris, quien tuvo varios encontrones con Donald Trump en aquel periodo.
¿Y cómo llegan Rubio y Newsom?
Hasta ahora sólo existen los resultados del estudio de mercado de predicciones Kalshi, que deja a Marco Rubio (19%) liderando una eventual contienda con Newsom (18%), aunque por un margen muy leve.
“Las probabilidades de Rubio casi se han triplicado desde diciembre, impulsadas por su papel visible en importantes operaciones geopolíticas, desde la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro hasta los ataques militares contra Irán”, replicó la revista Newsweek.
No obstante, la misma consultora detalla que Vance (38%) sigue siendo el favorito entre los republicanos más conservadores para quedarse con la nominación de ese partido, ante Rubio (28%). Lo anterior también basado en predicciones de mercados.



