Reino Unido y Francia viven las dos caras de la moneda en el contexto de la guerra en Irán. Por un lado, el primer ministro Keir Starmer ha tenido un rol secundario y sin figuración, pese a que una base inglesa en Chipre fue atacada hace una semana; por su lado, el presidente Emmanuel Macron se ha posicionado al nivel del ser el General de Europa.
Antes del conflicto, los dos mandatarios acarreaban críticas internas en sus países, el caso Epstein había salpicado de manera indirecta a Starmer, mientras que Macron debía hacer frente a una oposición que se había endurecido tras el asesinato de un activista conservador llamado Quentin Deranque, justo antes de las elecciones municipales.
Macron confirma muerte de un soldado francés tras ataque con drones contra una base en Irak
Jueves 12 Marzo, 2026 | 22:33
La actual comparativa de Reino Unido y Francia
Iniciados los ataques en Oriente, a fines de enero, el británico optó por no sumarse directamente e incluso se ganó el repudio de Donald Trump. Con el paso de los días se agregaron más cuestionamientos desde el Partido Conservador, por una “actitud casi contemplativa”.
En contraparte, el premier francés llenó portadas anunciando la renovación del programa nuclear ‘galo’, además del envío de su mejor arsenal naval para defender Chipre, decisión que tomó antes de Starmer. Francia actualmente tiene desplegado su mayor portaaviones, el Charles de Gaulle, en Medio Oriente, mientras que Gran Bretaña sólo ha dispuesto fragatas.
El diario inglés The Telegraph publicó un análisis relacionado al poder militar de ambos países, poseedores del poderío militar más importante en Europa, planteando que Francia hace rendir mejor su gasto en esta materia, mientras su aliado histórico parece dormido.
“En teoría, sin duda, parece que existen preguntas válidas. El presupuesto militar británico del año pasado, por ejemplo, fue de 60.000 millones de libras, en comparación con los aproximadamente 53.000 millones de libras de Francia. Y, durante décadas, Gran Bretaña ha gastado sistemáticamente más, en proporción a su PIB, que Francia en defensa”, sostienen.
“Sin embargo, París parece obtener, literalmente, más por su dinero. El ejército francés cuenta con alrededor de 200.000 efectivos en activo, en comparación con los aproximadamente 150.000 del Reino Unido. Además, cuenta con aproximadamente la misma cantidad de equipo militar en las tres Fuerzas Armadas”, agregan.
En cifras, París tiene un total de 261 aviones de combate, frente a los 201 de la histórica Royal Air Force. Por otro lado, en poderío naval parecen estar empatados, aunque el gasto británico sigue siendo mayor.
Esto se refleja en 4 destructores, 17 fragatas y un portaaviones que pertececen a Francia, mientras que 6 destructores, 7 fragatas y dos portaaviones son parte de la Royal Navy.
Ocho países de Europa se sumaron al programa de disuasión nuclear anunciado por Franciahttps://t.co/5JTUNafEhw
— BioBioChile (@biobio) March 3, 2026
Matthew Savill, director de ciencias militares del Royal United Services Institute, indicó al citado medio que si bien los franceses parecen llevar la delantera, situaciones como el mantenimiento y operatividad siguen dando ventajas a Inglaterra.
“Es una comparación incómoda porque gastamos varios miles de millones más al año que los franceses, y parece que ellos obtienen más beneficios que nosotros. Sin embargo, diría que tienen diferentes carencias”, detalló.
“El Charles de Gaulle, por ejemplo, no está disponible durante cierta parte del año. Si no lo hubiera estado ahora, no habrían tenido ningún portaaviones que enviar a Chipre. Los franceses nos pidieron hace unos años que enviáramos helicópteros de apoyo para ayudarlos en Mali porque no tenían suficientes propios”, añadió.
Por ahora, el medio indica dos factores para explicar la situación. El primero asevera que la ciudadanía en Francia se ha mostrado a favor del aumento del gasto en armamento durante los últimos diez años, en comparación al desinterés que han dejado ver los británicos por el tema.
El segundo está directamente relacionado, e indica que Francia ha estado más expuesta a ataques de gravedad. Un ejemplo claro fueron los atentados sucedidos en París el 13 de noviembre de 2015.
Breaking news: European countries including France have opened talks with Tehran seeking to negotiate a deal to guarantee safe passage for their ships through the Strait of Hormuz, according to people briefed on the efforts. https://t.co/2sXcq2GDPt pic.twitter.com/l0fOEGW9eq
— Financial Times (@FT) March 13, 2026
Lo cierto es que la actualidad militar de ambos países se da en un marco poco favorable para Europa, en el contexto geopolítico actual.
De hecho, esta semana los miembros del Parlamento Europeo discutieron sobre la respuesta de la Unión Europea ante el conflicto. El debate ha dejado patentes las divisiones existentes en el bloque y dentro de las propias instituciones. A Europa le afecta profundamente la crisis, pero es mucho menos capaz de influir en ella de lo que le gustaría.
“La UE no tiene absolutamente ningún papel significativo en este momento. Y punto”, comenta al medio asociado DW Julien Barnes-Dacey, director del programa de Oriente Medio y Norte de África del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. “Los europeos son irrelevantes”, sentencia.
Según el análisis actual, Europa se arrogaba un papel diplomático clave en Irán. Desde 2006, el Alto Representante de la UE, responsable de las relaciones exteriores del bloque, ha venido coordinando las conversaciones entre Washington y Teherán, proceso que condujo al Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015, diseñado para limitar el programa nuclear de Irán a cambio del alivio de las sanciones.
Mucho ha cambiado desde entonces. Donald Trump retiró a Washington del acuerdo en 2018, lo que supuso un duro golpe para el marco diplomático en el que Europa había invertido. Pero Barnes-Dacey sostiene que la pérdida de relevancia de Europa no puede explicarse únicamente por Trump.
En su opinión, el bloque lleva años restando prioridad a Oriente Medio. Por su parte, tanto Washington como Teherán han dejado de considerar a los europeos como actores centrales. “Ni Estados Unidos ni Irán ven a Europa como un mediador diplomático serio y creíble”, explicó el experto.
La analista Maneli Mirkhan, nacida en Teherán y afincada en París, comparte la opinión de que Europa ha perdido terreno. Para ella, los europeos han sido demasiado ingenuos demasiado tiempo. Según Mirkhan, la estrategia de centrarse en la diplomacia y las sanciones no ha logrado impedir que Irán avance en sus capacidades militares, nucleares y tecnológicas.



