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Dos decretos y más de 460 millones de dólares: así avanza la compra de 24 aviones caza para Perú

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con informacion de:Canal 9

La adquisición de 24 aeronaves de combate para la Fuerza Aérea del Perú (FAP) avanza tras la aprobación de dos decretos supremos que ya habilitaron más de 1.600 millones de soles (más de 460 millones de dólares) en transferencias directas al sector Defensa.

El gobierno peruano ha ejecutado estos movimientos financieros en un proceso que, según reportes oficiales, se mantiene como uno de los más importantes en materia de modernización militar de las últimas décadas.

El primer decreto, con fecha del 16 de febrero y firmado por el entonces presidente José Jerí, destinó S/1.137 millones al Ministerio de Defensa para financiar la renovación de la flota de cazas.

https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/america-latina/2026/03/14/chile-se-acerca-al-f-35-el-poderoso-caza-de-eeuu-llega-a-santiago-mientras-peru-negocia-en-secreto.shtml

Un segundo decreto, publicado el pasado 17 de marzo y suscrito por el actual jefe de Estado, José María Balcázar, junto a la ahora ex primer ministra Denisse Miralles, autorizó una transferencia adicional de S/522.353.665 para el mismo fin.

Ambas disposiciones suman un total de S/1.689.353.665, lo que representa un avance significativo en la consolidación del proyecto identificado con el Código Único de Inversiones (CUI) N°2573425.

De acuerdo a los reportes de Defensa, este plan de inversión se orienta a reemplazar los antiguos Mirage 2000P, MiG-29 y Sukhoi Su-25, modelos que fueron incorporados en los años ochenta y noventa y que en su mayoría presentan condiciones de inoperatividad debido a su antigüedad.

Presupuesto global

El objetivo central, respaldado por el Congreso de la República, contempla la compra de 24 nuevos cazas con un presupuesto global de US$3.500 millones, equivalentes a más de 12 mil millones al tipo de cambio actual.

El proceso, que ha cruzado varias administraciones, se mantiene en ejecución desde la gestión de Dina Boluarte y ha continuado bajo los mandatos de Jerí y Balcázar. Hasta la fecha, no se ha publicado ninguna modificación oficial que altere la cantidad de aeronaves previstas ni el monto total asignado al proyecto.

La operación financiera mayor, autorizada el 31 de diciembre de 2025 bajo el Decreto Supremo N°339-2025-EF, facultó un endeudamiento interno de S/7.580 millones mediante la emisión de bonos soberanos para cubrir parte del costo de la adquisición.

La reciente aprobación de la modalidad de “secreto militar” ha marcado un punto de inflexión en la modalidad de contratación. El Ejecutivo, a través de un decreto, incluyó la compra de los cazas en la Lista General de Contrataciones de bienes, servicios y obras realizadas por las Fuerzas Armadas declaradas de carácter secreto para 2026.

Este mecanismo permite a la FAP realizar una contratación directa con la empresa cuya propuesta cumpla plenamente los requisitos técnicos, sin necesidad de un proceso competitivo abierto.

BioBioChile conoció que la FAP, la Dirección General de Recursos Materiales del Ministerio de Defensa, la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA) y la Contraloría General de la República emitieron informes favorables para la inclusión del proyecto en la lista de adquisiciones secretas. El único proceso mencionado bajo esta modalidad corresponde al proyecto de inversión CUI N°2573425, orientado a incrementar la capacidad operativa de la FAP.

Análisis técnico

En el análisis técnico, la FAP evaluó las propuestas de tres empresas: Lockheed Martin (Estados Unidos), Dassault (Francia) y Saab (Suecia), con los modelos F-16 Block 70, Rafale F4 y Gripen E/F, respectivamente.

El informe sostiene que las tres opciones cumplen con los estándares tecnológicos requeridos, aunque existen diferencias notables en costos, plazos de entrega, capacidades de armamento y los programas de compensación industrial u “offset”.

Según documentos a los que se accedió, Lockheed Martin propuso 12 unidades del F-16 Block 70 por un valor de US$3.420 millones, cifra cercana al presupuesto total pero insuficiente en cantidad para los requerimientos de la FAP. Por su parte, Dassault planteó la entrega de 20 Rafale F4 y la modernización de 11 Mirage 2000. La propuesta de Saab destaca por ajustarse al presupuesto y la cantidad solicitada: 24 Gripen E/F por US$3.500 millones.

Tres propuestas

El periodista de investigación Ángel Páez, quien sigue desde hace meses el proceso de compra militar, resaltó en diálogo con radio Exitosa que “de las tres propuestas importantes, una de Suecia, otra de Estados Unidos y otra de Francia, es la que, según la información que se maneja, la que se acerca al requerimiento es la propuesta de Suecia que ofrece los aviones Gripen F”.

Páez añadió: “Estados Unidos oficialmente ha ofrecido doce aviones F-16 Block 70 por casi la misma cantidad total de los tres mil quinientos millones de dólares, y no es lo que está buscando la Fuerza Aérea peruana. Francia también ha propuesto los Rafale, y tengo entendido que los precios son muy elevados y las fechas de entrega son muy alejadas. En cambio, en el caso del Gripen, calza tanto los precios como las fechas de entrega y todo lo demás”.

El reconocido hombre de prensa hizo hincapié en la importancia de los programas de compensación: “hay un acuerdo por parte de la empresa fabricante o del país que apoya o respalda a esta empresa de un programa de compensación que significa, entre otras cosas, transferencia tecnológica, financiamiento de proyectos sociales, etcétera”.

Bien requerido

La contratación bajo “secreto militar” permite a la ACFFAA negociar directamente con el proveedor seleccionado, sin licitación o competencia. Este modelo se utiliza cuando solo una empresa puede suministrar el bien requerido. Algunas fuentes citadas por el diario La República sugieren que Dassault podría haber ofertado 24 Rafale F4 acompañados de la modernización de los 11 Mirage 2000 de la FAP.

De acuerdo con los procedimientos, una vez que el proceso de compra se encuentra bajo el régimen de “secreto militar”, la FAP debe remitir el informe técnico de evaluación a la Contraloría General de la República. Si no existen observaciones, la documentación pasa a la ACFFAA, encargada de las negociaciones directas con el fabricante de aeronaves.

A pesar de la reserva, la participación de la Contraloría y de instancias adicionales ha sido señalada como un elemento diferenciador respecto de adquisiciones anteriores.

Páez comentó: “En esta ocasión, hay una gran diferencia con los casos anteriores en que acá al menos se está viendo de manera transparente que hay participación de la Contraloría General de la República, de la misma Agencia de Compras y de varias instancias adicionales. Pero habría que conocer un poco más el detalle. Lamentablemente, con este decreto de secreto militar se va a conocer muy poco, no va a ser tan público como antes”.

MiG-29 y Sukhoi 25

Según el periodista, la última vez que Perú adquirió aeronaves de combate fue entre 1997 y 1998, cuando se compraron MiG-29 y Sukhoi 25 de segunda mano a Bielorrusia.

“Las últimas compras que se hizo de aeronaves de combate fueron los MiG-29 y los Sukhoi 25 entre el año 97 y el 98. Eran aeronaves de segunda mano, además adquiridos a Bielorrusia, que no es el fabricante de las aeronaves ni de los motores. Entonces, eso creaba una gran dificultad. De hecho, se hizo a raíz de una investigación que trabajamos un proceso judicial y se condenó a los responsables, porque además hubo grandes cantidades de coimas para los que participaron en esta operación”, recordó.

Añadió: “En cambio, ahora hay un proceso totalmente diferente. Para empezar, vamos a comprar aeronaves recién fabricadas y de acuerdo a los requerimientos que tiene la Fuerza Aérea de Perú. En este caso, el usuario directamente está participando, ¿no?”.

Cambios de gobierno

El proceso de compra no se ha visto afectado por los recientes cambios de gobierno. Tras la salida de Dina Boluarte y José Jerí, la administración de Balcázar ratificó la continuidad del plan y la asignación de recursos.

Al 17 de marzo, el presupuesto asignado mediante decretos supremos para el proyecto de renovación de la flota de la FAP supera los S/1.689 millones, y la operación cuenta con el respaldo del Congreso.

El decreto de “secreto militar” también implica que la información sobre la elección final del proveedor y detalles contractuales no será pública de inmediato.

En este último sentido, Páez subraya la necesidad de transparencia: “Creo que vendría bien transparentar este proceso, porque evidentemente no estamos hablando de un presupuesto menor, son tres mil quinientos millones de dólares que podrían servir para otros fines. Pero con las antecedentes que tenemos, debería el gobierno buscar algún mecanismo para informar a los peruanos sobre este proceso”.

La adquisición de los 24 cazas representa la mayor inversión en defensa de Perú en varias décadas y busca recuperar la capacidad de control aeroespacial y precisión operativa de la FAP, según el proyecto oficial.

El destino de los fondos y la ejecución del plan quedarán bajo observación de organismos de control, en medio de un clima de seguimiento público y grandes expectativas por el desenlace de la negociación.