A 3 años del incendio que destruyó la escuela para ciegos Ann Sullivan de Valdivia, la comunidad educativa aún mantiene incertidumbre sobre el futuro del establecimiento, que permanece en las mismas condiciones desde el siniestro.
Fue el 21 de marzo del año 2023 cuando el fuego redujo a escombros el recinto, que fue fundado el 1 de septiembre del año 1982, es decir, contaba con 40 años de existencia.
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Jueves 19 Marzo, 2026 | 11:57
Durante los últimos tres años, los estudiantes de la escuela han estado recibiendo sus conocimientos en dos salas de clases que fueron facilitadas por la escuela Walter Schmidt, lo que algunos apoderados califican como un hacinamiento que les impide ejecutar todas sus labores de manera normal.
Al momento del siniestro había doce estudiantes matriculados, pero actualmente solo hay seis, porque varias personas decidieron retirar a sus hijos por la condición en la que se están impartiendo las clases.
Además, como si esto fuera poco, un día antes de iniciar el año escolar 2026, de las dos salas de clases que tenían, llegó la instrucción de reducir el espacio a solo una, lo que afortunadamente lograron revertir.
Trabajadores de escuela reconocen incertidumbre
La kinesióloga de la escuela, Macarena González, reconoció que trabajar así es complejo, ya que “los estudiantes obviamente requieren un espacio adaptado para desplazarse y desarrollar las actividades que se realizan en el colegio“.
El psicólogo de la escuela, Sebastián Riffo, dijo que la comunidad educativa tiene la esperanza de que la escuela vuelva a funcionar donde antes estaba, es decir, en el pasaje 6, que está a pasos de las avenidas Simpson y Pedro Montt de Valdivia. Sin embargo, lamentó que en estos tres años todo ha sido reuniones y palabras, pero nada concreto.
“Entonces quedamos en la nube o en esta incertidumbre de saber finalmente qué es lo que va a pasar“, acotó.
La escuela Ann Sullivan de Valdivia es el único establecimiento especializado en atender a personas ciegas o con baja visión, desde Concepción al sur del país.
Considerando el tiempo que ha pasado desde el incendio y el nulo avance que han visto en la reconstrucción del recinto, los profesionales reconocen que tienen incertidumbre sobre el futuro del colegio, incluso han llegado a pensar que podría dejar de existir.



