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Endoscopía exprés: telefonazo permitió a directora de Servicio de Salud saltarse fila de 914 pacientes

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con informacion de:Canal 9

Bastó un telefonazo
para que la directora del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota, Andrea Quiero Gelmi, accediera a una endoscopía en dependencias del Hospital de Quilpué. El procedimiento, hoy bajo la lupa de Contraloría, se realizó el 23 de octubre de 2025 en el Consultorio Adosado de Especializadas (CAE) del mencionado recinto hospitalario.

Todo apunta a que se habría tratado de un hecho reñido con la normativa, considerando que más de 900 personas integraban a esa fecha la lista de espera de endoscopía en la zona.

El caso guarda similitudes con el protagonizado el 23 de diciembre de 2025 por la mamá de la entonces ministra de Salud, Ximena Aguilera, quien habría sido atendida de manera más expedita en el Hospital del Salvador después que el jefe de asesores del Minsal hiciera algunos llamados.

En efecto, la Contraloría General de la República inició —por ambos casos— sendos sumarios administrativos para determinar responsabilidades. Asimismo, se busca establecer si hubo o no actuaciones que contravienen el principio de la probidad administrativa.

La denuncia

En el caso de la atención médica a Andrea Quiero Gelmi, la gestión previa la realizó la subdirectora de Gestión Asistencial del SSVQ, Denise Cataldo Urbina, quien —coincidentemente— es media hermana del exministro de Educación, Nicolás Cataldo Astorga.

Como sea, los antecedentes fueron remitidos a la Contraloría mediante una denuncia anónima en la que se señalaba que la directora “en la semana del 20 de octubre del presente, saltando la lista de espera, se realizó una endoscopía en el Hospital de Quilpué”, agregando que todo había sido coordinado por el director de ese recinto asistencial, Jimmy Walker Vergara, y la subdirectora de Gestión del Cuidado, Alejandra Ramos.

—Es extremadamente grave que la directora del Servicio, cuya renta bordea los $7 millones mensuales, se salte la lista de espera y se haga una intervención de endoscopia ocupando el lugar de usuarios que no tienen los recursos y que se asignen no 1 sino 2 médicos exclusivos para ella —reza también la presentación ante Contraloría a la que tuvo acceso este medio.

¿Lo más grave? Todo —según se acusa— habría sido gestionado y llevado a cabo por funcionarios subalternos de la directora.

Endoscopía exprés

En efecto, tras recibir la denuncia, el órgano fiscalizador inició un proceso de recopilación de antecedentes para reconstruir la forma en la que se había gestionado la atención médica de la directora.

Fruto de esa acción, se constató que la endoscopía en cuestión se practicó en horario laboral en dependencias de la Unidad de Endoscopía del Consultorio Adosado de Especializadas (CAE) del Hospital de Quilpué. ¿El médico a cargo? Eduardo Nuñez Núñez.

Asimismo, durante la indagatoria preliminar la Contraloría requirió acceder a la base de datos del Sistema de Gestión de Tiempos de Espera (SIGTE). De esa forma se podía saber cuántos pacientes estaban esperando por ese mismo examen en recintos pertenecientes al Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota.

De esa forma, se constató que al 23 de octubre de 2025 —día de la endoscopía a la directora— 914 personas estaban en lista de espera por ese mismo procedimiento. Según el sistema, dos de esos pacientes esperaban desde 2018, otros dos desde 2019, uno tenía pendiente la endoscopía desde 2020 y cinco de 2021. El listado lo integraban otros 16 pacientes que esperaban desde 2012, 59 de 2023, 284 de 2024 y 534 de 2025.

Sin registro formal

Pero hay más. Respecto de la gestión, tras ser consultado por el fiscalizador, el Dr. Walker (director del Hospital de Quilpué) informó que la coordinación se hizo mediante una llamada telefónica del 21 de octubre, dos días antes de la atención.

Se trató, en concreto, de un “telefonazo” a través del cual se comunicó la subdirectora de Gestión Asistencial del SSVQ, Denise Cataldo Urbina, con el subdirector médico (s) del Hospital de Quilpué, Víctor Arancibia Cofré. Este último fue quien le pidió a la subdirectora de Gestión del Cuidado del hospital que programara la atención.

El propio director, reza un informe de Contraloría, explicitó que “no existe registro formal en los sistemas del CAE respecto de dicha atención y asignación de hora, como tampoco en registros de ingreso atención de urgencia al centro hospitalario”.

No obstante aquello, mediante correo electrónico el auditor del hospital informo a fines de noviembre de 2025, en respuesta a una solicitud del órgano contralor, que los funcionarios Ximena Freitte Briceño y Víctor Arancibia Cofré, subdirectora y subdirector médico (s) respectivamente, afirmaron que “el procedimiento fue dispuesto por su médico tratante en condición clínica y que exigía una atención de urgencia, por lo que dicha solicitud no estaba sujeta al ingreso de lista de espera”.

En es línea, ambos profesionales justificaron la prestación asegurando que “se realizó conforme a los criterios operacionales vigentes para atenciones de urgencia diferida, sin generar afectación de la actividad programada del establecimiento”.

Por si fuera poco, la Contraloría verificó que la directora Quiero Gelmi no formaba parte de la lista de espera para la realización del examen de endoscopía, ni tampoco aparecía en las atenciones de urgencia informadas por los directivos del hospital. ¿En simple? La versión que entregaron era incomprobable.

En curso

En base a todo lo expuesto, la sede regional en Valparaíso de la Contraloría General de la República instruyó un procedimiento disciplinario en el Hospital de Quilpué y en el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota.

Lo anterior, señaló la repartición, “en consideración de los hechos verificados y las jefaturas intervinientes”.

Fuentes conocedoras del proceso, al ser consultadas por este medio, indicaron que el sumario está en plena ejecución. Una vez la etapa indagatoria concluya, en caso de confirmarse las irregularidades, podrían formularse cargos y aplicarse sanciones en contra de los funcionarios implicados.

Por su parte, desde el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota señalaron que desde el inicio de la investigación instruida por la Contraloría, han prestado “toda la colaboración necesaria para el adecuado esclarecimiento de los hechos”.

Agregaron que “dado que se trata de un proceso que actualmente se encuentra en etapa investigativa, corresponde respetar su desarrollo y, en ese contexto, el Servicio se abstendrá de emitir mayores declaraciones al respecto, para asegurar el éxito del proceso”.