Con la finalidad de abordar la coordinación del Plan Escudo Fronterizo, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, se reunió con el comisionado presidencial para la Macrozona Norte, el almirante (r) de la Armada Alberto Soto.
En el encuentro, el canciller detalló las gestiones diplomáticas con Perú y Bolivia para la coordinación de los trabajos en la frontera con los países vecinos.
Además, señaló que, para el presente período, se ha definido como prioridad de la política exterior de Chile el fortalecimiento de la seguridad frente al crimen organizado transnacional y una gestión ordenada de los flujos migratorios.
Los efectos tras puesta en marcha de Plan Escudo Fronterizo y excavación de zanjas en límite con Perú
Martes 17 Marzo, 2026 | 09:17
“Desde Cancillería podemos aportar significativamente en el combate al crimen organizado, al control de las fronteras y al orden migratorio, a través de la coordinación con los países vecinos y el establecimiento de mecanismos eficientes que nos permitan avanzar en estas materias. En ese sentido, el trabajo en conjunto con el comisionado presidencial para la Macrozona Norte será muy importante. El mensaje es claro: en Chile la ley se cumple y aquí se entra por la puerta y no por la ventana”, puntualizó el canciller.

Plan Escudo Fronterizo
Al respecto, el comisionado compartió información sobre el Plan Escudo Fronterizo y detalló el trabajo que se está haciendo y los avances logrados hasta el momento.
La iniciativa considera medidas como el cierre de los pasos no habilitados, sanciones severas y un despliegue militar y policial a gran escala. Entre estas, destaca la construcción de un sistema de contención física y tecnológica infranqueable, combinando muros y vallas de seguridad de cinco metros de altura, equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones, en los sectores cercanos a los pasos oficiales o pasos clandestinos inhabilitados.
A esto se suman zanjas de tres metros de profundidad en los lugares de alto tráfico migratorio, impidiendo el acceso de vehículos y el paso de caravanas; cercos perimetrales electrificados, con patrullaje constante de Fuerzas Armadas y Carabineros; torres de vigilancia y radares térmicos y drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial, infrarrojos y térmicos.



