La Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio de Educación (Andime) denunció públicamente una ola de despidos que está afectando a trabajadores de las Subsecretarías de Educación Superior y de Educación Parvularia.
La situación, notificada este martes, compromete la ejecución de políticas clave en ámbitos como la primera infancia y la educación superior. Asimismo, representa, según el gremio, una vulneración directa a la estabilidad laboral de equipos técnicos y profesionales, en el marco de ajustes presupuestarios que califican como “arbitrarios” e “injustificados”.
Frente a este escenario, la organización indicó que ha sostenido reuniones con funcionarios de ambas subsecretarías, además de jefaturas de gabinete y equipos asesores, con el objetivo de instalar una mesa de trabajo que permita abordar los casos de manera individual y responsable.
Reuniones con autoridades
Durante la semana pasada, el directorio nacional de Andime mantuvo encuentros formales con autoridades para tratar la situación laboral del personal.
En dichas instancias, afirma el gremio, se les aseguró que la reducción presupuestaria vigente no afectaría la estabilidad de los trabajadores. Pese a esos compromisos, este martes las subsecretarías concretaron las desvinculaciones.
Al respecto, la presidenta nacional de Andime, María Beatriz Fuenzalida, fue enfática en señalar que la organización no aceptará que “se vulneren los derechos de quienes sostienen el sistema educativo”.
“Nuestra prioridad es defender a las y los funcionarios que cumplen su trabajo con compromiso y rigurosidad. No aceptaremos que la estabilidad laboral sea la moneda de cambio de este Gobierno”, afirmó.
Además, advirtió que estos despidos debilitan la implementación de políticas públicas en áreas críticas para el funcionamiento de la cartera, afectando también la adecuada provisión del servicio educativo.
La naturaleza de las desvinculaciones
Respecto de las salidas, la dirigenta acusó la ausencia de criterios técnicos en la toma de decisiones, señalando que no existirían fundamentos profesionales ni curriculares.
“No hay evaluación de desempeño, hay decisiones arbitrarias que ignoran la trayectoria de equipos técnicos calificados y bien evaluados”, sostuvo.
Ante este escenario, Andime se declaró en estado de alerta nacional y no descarta el inicio de movilizaciones en búsqueda de revertir la medida.
Asimismo, exigió al Ministerio de Educación la paralización inmediata de los despidos y el respeto irrestricto a la función pública.




