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Kast cuestiona al Colegio de Profesores y a apoderados por violencia escolar tras caso en Calama

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Escrito por:BioBio Chile

El presidente de la República, José Antonio Kast, abordó la seguidilla de hechos de violencia en establecimientos educacionales —incluido el crimen de una inspectora en Calama— y atribuyó la situación a una pérdida de disciplina y al escaso involucramiento de actores clave, como el Colegio de Profesores de Chile y los propios padres y apoderados.

En entrevista con la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi), el mandatario reconoció la gravedad del escenario y advirtió que “cada vez que ocurren hechos violentos, tenemos que prender las alertas y ver cómo enfrentar la situación”, en un contexto donde —según afirmó— la violencia “se ha instalado más allá de lo que podríamos haber pensado hace años”.

En esa línea, calificó lo ocurrido en Calama como “una acción gravísima, como quizás no habíamos visto antes”, aunque precisó que los episodios de violencia en entornos escolares “vienen ocurriendo hace tiempo”.

Críticas de Kast al Colegio de Profesores: “Evolución positiva, pero tardía”

Consultado por el rol del gremio docente, Kast sostuvo que ha observado “una evolución positiva” en su postura frente a la violencia escolar, aunque advirtió que esta reacción fue tardía.

“Cuando vemos cómo hemos planteado siempre el tema del respeto y la disciplina, no siempre hemos encontrado la colaboración de actores relevantes, como algunos gremios”, afirmó.

Si bien el presidente Kast destacó que actualmente el Colegio de Profesores promueve resguardar la integridad de docentes, estudiantes y comunidades educativas, cuestionó por qué no se adoptaron antes medidas preventivas. En ese sentido, recordó debates como la instalación de detectores de metales o la revisión de mochilas, señalando que se han extendido por años sin resultados concretos.

“Si yo veo cómo el Colegio de Profesores fue abordando esta situación, he visto una evolución positiva, pero lamentablemente tardía, porque estos hechos hacen que ellos hoy día digan: ‘Tenemos que resguardar la integridad de los profesores de la comunidad escolar y de los estudiantes’. Pero ¿por qué no tomamos medidas antes?” planteó.

“Esto parte mucho antes”: foco en disciplina y respeto

El jefe de Estado insistió en que el problema tiene un origen más profundo y se arrastra desde hace años. “Esto parte mucho antes, en debates sobre convivencia escolar, respeto y disciplina”, señaló.

A su juicio, el debilitamiento de estos pilares ha facilitado la escalada de violencia. “Cuando se pierde la disciplina y el respeto hacia el otro y hacia el profesor, se generan situaciones como cuando una estudiante lanza un jarro de agua a una ministra de Educación sin una sanción correspondiente”, ejemplificó.

“Esto va creciendo en la medida en que no ponemos atajo a ciertas faltas de respeto”, agregó.

“Falta esa comunidad”: el llamado de Kast a padres y apoderados

Junto con sus críticas al gremio docente, Kast también apuntó a los padres y apoderados, advirtiendo un déficit en su participación en la vida escolar.

“Muchas veces echamos de menos a los padres”, afirmó, señalando que, debido a múltiples ocupaciones, algunos niños asisten solos al colegio, desayunan sin compañía y regresan a hogares sin supervisión, lo que —a su juicio— debilita el sentido de comunidad.

“Estamos trabajando también para involucrar más a los padres. Queremos plantearles a todos los padres y apoderados que se acerquen al colegio y firmen cada uno de ellos el reglamento de convivencia escolar”, apuntó.

En esa línea, propuso reforzar el vínculo entre familias y establecimientos, incentivando una mayor presencia de los apoderados y su compromiso con los reglamentos de convivencia escolar.

Asimismo, sostuvo que la ausencia de los padres debe ser una señal de alerta para los colegios. “Cuando un apoderado no participa, quiere decir que ese niño está solo”, advirtió.

Medidas punitivas y cambios de entorno

Respecto a las medidas para enfrentar la crisis, el Presidente descartó que las sanciones sean suficientes por sí solas, aunque enfatizó la necesidad de que existan consecuencias ante hechos graves.

“Si cometo un ilícito, debo tener una sanción acorde”, sostuvo, aludiendo a casos de estudiantes que han manipulado artefactos incendiarios dentro de establecimientos.

En cuanto a las expulsiones, defendió su aplicación en determinados casos y planteó la posibilidad de reubicar a estudiantes en otros establecimientos más acordes a sus necesidades.

“Muchas veces hay grupos que se apoderan del carácter de un niño”, afirmó, añadiendo que un cambio de entorno puede permitir un mejor desarrollo. De lo contrario, advirtió, “el destino de ese niño puede terminar mal”.