A 20 años de cárcel fue sentenciado un hombre por los delitos de violación y aborto en contra de su hija de entonces 13 años en Chillán.
La denominada “Operación Ángel Negro” se remonta a enero de 2024.
Según detalló la subcomisaria Daniela Concha, el ahora detenido interpuso una denuncia por la violación de su hija y la alta ingesta de medicamentos abortivos.
Al iniciar las diligencias “nos dimos cuenta de una pequeña contradicción en los relatos del entonces denunciante y su familia, lo que alertó al equipo”.
Ello, permitió determinar que “el padre había violado y puesto en riesgo la vida de su hija (…) para eliminar a su propio hijo”.
El fiscal Alvaro Hermosilla detalló que, “en enero del 2024 el imputado ultrajó a la víctima. Producto de lo anterior quedó embarazada y en junio de 2024 la obligó a tomar pastillas abortivas”.
“Los distintos establecimientos de salud pudieron, a partir de su sintomatología clínica, determinar el uso de tales medicamentos y acreditar su utilización ilegal”, sostuvo Hermosilla.
Es así como el sujeto de 38 años fue sentenciado a 20 años de presidio por el delito de violación, sumados a 541 días por el delito de aborto, este último en grado de frustrado.




