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Trump busca reabrir la histórica prisión de Alcatraz: ya solicitó US$ 152 millones para cubrir costos

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Escrito por:BioBio Chile

Lo que ahora es uno de los principales destinos turísticos de Estados Unidos, alguna vez fue una de las cárceles de más alta seguridad en el país. Estamos hablando de Alcatraz, recinto que dejó de funcionar como una prisión hace más de sesenta años, algo que podría estar próximo a cambiar.

Medios estadounidenses han reportado durante las últimas horas que el presidente Donald Trump solicitó 152 millones de dólares en el presupuesto federal de 2027 para la remodelación de la isla de Alcatraz. El objetivo: utilizar la inversión para cubrir los costos del primer año de reconstrucción de la infraestructura de la isla para convertirla en una prisión federal “de última generación”.

Según recordó Sky News, en mayo pasado, Trump dijo en una publicación en redes sociales que había ordenado que “reabrieran una Alcatraz sustancialmente ampliada y reconstruida, para albergar a los delincuentes más despiadados y violentos de Estados Unidos”. Y que serviría “como símbolo de ley, orden y justicia” en un país que había sido “plagado de delincuentes viciosos, violentos y reincidentes, la escoria de la sociedad”.

Trump no es el primer presidente en querer reabrir el recinto. En los años 80, Ronald Reagan también consideró volver a implementar la cárcel de alta seguridad. No obstante, según recoge USA Today, esto fue rechazado principalmente por “su falta de servicios básicos, su carácter histórico, su popularidad como destino turístico y el espacio limitado de la instalación, que tiene una capacidad máxima de 336 reclusos”.

La historia de Alcatraz y por qué debió cerrar

Ubicada en una pequeña isla frente a la costa de San Francisco, Alcatraz operó como una cárcel de máxima seguridad desde 1934 hasta 1963. Durante los años en que estuvo operativa, albergó a algunos de los criminales más prominentes de Estados Unidos, como Al Capone, Machine Gun Kelly y Robert Stroud.

Durante sus 29 años como prisión federal, hubo 14 intentos de fuga que involucraron a 36 hombres; casi todos ellos murieron o fueron capturados en el intento. No obstante, en el año ’62 ocurrió el infame escape de Alcatraz, llevado a cabo por Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin.

De acuerdo con el portal oficial del FBI, los guardias descubrieron cabezas de maniquí realistas en las camas de los fugitivos, fabricadas con una mezcla de yeso, pintura color carne y decoradas con cabello real recolectado de la barbería de la prisión.

De acuerdo con la oficina estatal, los reclusos subieron por una red de tuberías hasta alcanzar el techo del edificio, a unos 30 pies de altura. Luego, salieron al exterior a través de un ventilador en la parte superior del conducto (el cual habían mantenido en su lugar temporalmente con un tornillo falso hecho de jabón). Finalmente, bajaron por la chimenea de la panadería en la parte trasera de la prisión, para luego escalar la cerca y dirigirse a la costa noreste de la isla, donde lanzaron una balsa confeccionada a partir de impermeables robados.

Aunque el FBI concluyó que Frank Morris y los hermanos Anglin probablemente no sobrevivieron a su escape de Alcatraz, el destino de los tres sigue siendo un misterio hasta el día de hoy. Poco después de la fuga, la cárcel fue cerrada, aunque la versión oficial apunta a que los motivos obedecieron a los elevados costos operativos del penal y el deterioro en las instalaciones.