Una denuncia ante la Contraloría General de la República presentó el diputado republicano Juan Irarrázaval, apuntando a presuntas irregularidades en el viaje que realizó Simón Boric —hermano del expresidente Gabriel Boric— al Congreso Mundial de Móviles en Barcelona, entre febrero y marzo de 2022, actividad que habría sido financiada por la empresa china Huawei.
Según el requerimiento, el parlamentario solicita que se investigue el rol con el que participó el hermano del exmandatario en dicha instancia internacional, a la que asistió en representación de la Universidad de Chile.
En ese contexto, cuestiona que —de acuerdo con los antecedentes expuestos— no existiría un acto administrativo formal que autorizara su salida del país en comisión de servicio, requisito exigido para funcionarios públicos.
Irarrázaval subrayó que este tipo de mecanismos no son una mera formalidad, sino una herramienta clave para garantizar la transparencia y la probidad en las instituciones. “Estos estándares deben cumplirse y acreditarse por transparencia y probidad de una institución pública, pues evitan conflictos de interés. ¿Qué pasa, por ejemplo, si la empresa en cuestión fuera proveedora de la Universidad?”, planteó.
La denuncia también pone el foco en eventuales inconsistencias en la documentación asociada al viaje. En particular, menciona que en la invitación extendida por Huawei, Simón Boric aparece identificado como “Jefe de Gabinete de Rectoría”, en circunstancias que —según registros administrativos citados— aún no ejercía ese cargo a la fecha del viaje.
“Acá hay muchas explicaciones que dar; no se ha transparentado en qué calidad viajó Simón Boric, tampoco si contó con una autorización institucional formal ni qué funciones oficiales habría cumplido durante ese viaje. No existe un informe público que dé cuenta de actividades realizadas ni constancias administrativas que permitan verificar su carácter institucional. En estas condiciones, el viaje más parecen vacaciones pagadas que viaje oficial. Esta opacidad es grave y erosiona la confianza pública”, afirmó el diputado.
Asimismo, el legislador sostuvo que el caso reviste especial relevancia debido a que el involucrado tenía la calidad de persona políticamente expuesta en ese momento, considerando que su hermano ya había sido electo presidente y estaba próximo a asumir.
“Cuando se trata de personas vinculadas al entorno del poder, los estándares no pueden bajar: tienen que ser más altos. Justamente en esos casos es donde la probidad debe ser más exigente y más visible”, añadió.
Irarrázaval también enfatizó que el financiamiento del viaje por parte de una empresa privada no exime del cumplimiento de las normas administrativas que rigen a los funcionarios públicos. Por el contrario, aseguró que exige estándares más estrictos en materia de control y transparencia.
Finalmente, el diputado solicitó a la Contraloría que fiscalice los hechos, determine si existieron eventuales infracciones y establezca las responsabilidades correspondientes, tanto del funcionario como de las autoridades de la casa de estudios involucrada. “Lo que está en juego es que en Chile las reglas se apliquen de manera uniforme y sin excepciones. La confianza en las instituciones públicas depende precisamente de eso”, concluyó.




