Han sido días de creciente tensión en el oficialismo. A poco más de 40 días de iniciado el gobierno del presidente José Antonio Kast, la convivencia entre Renovación Nacional y el Partido Republicano se ha ido complejizando, justo en la antesala de la presentación de la Ley Miscelánea, uno de los proyectos clave del Ejecutivo.
El foco del conflicto está en las vocerías. En el Partido Republicano resienten el tono que ha adoptado RN en las últimas semanas, marcando distancia en temas sensibles del debate legislativo.
Entre ellos, la discusión por la gratuidad en la educación superior, que finalmente quedó fuera del proyecto, y también reparos a medidas como la exención de contribuciones o críticas abiertas al Ejecutivo por decisiones administrativas.
En la tienda que fundó el presidente José Antonio Kast, advierten que este tipo de intervenciones genera ruido innecesario en momentos donde el gobierno busca ordenar a sus filas.
Por lo mismo, el diputado republicano, Cristián Araya, reforzó el llamado a la unidad interna y a evitar desmarques en la antesala de la tramitación, instando a que “no haya espacios para individualismos o quienes quieran destacar a costa de votar en contra de la posición del Gobierno”.
La respuesta desde RN a advertencias de Republicanos
El mensaje, sin embargo, no cayó bien en Renovación Nacional.
Desde la bancada han defendido sus intervenciones, asegurando que forman parte del debate político y que no implican una ruptura con el Ejecutivo.
En esa línea, el diputado Francisco Orrego (RN) salió a fijar postura, descartando la existencia de divisiones al interior del oficialismo.
“Acá hay un solo equipo, con una sola hoja de ruta, la que está liderada por el presidente Kast. Si alguien quiere interpretar la existencia de diversidad de opiniones como una división, se equivoca profundamente”, apuntó.
Pese al cruce de señales, en ambos sectores coinciden en que los votos para los proyectos del Gobierno no estarían en riesgo.
Sin embargo, el ruido en las horas previas a la presentación de la Ley Miscelánea vuelve a evidenciar las dificultades de coordinación política dentro del oficialismo, en un escenario donde La Moneda apuesta por alinear posiciones de cara a una tramitación que será clave en el Congreso.




