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Grave denuncia sacude a fútbol infantil de Argentina: acoso, violencia y amenazas en Rosario Central

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Escrito por:BioBio Chile

Una denuncia anónima encendió las alertas en el club Rosario Central y obligó a uno de los clubes más representativos de Argentina a activar de inmediato sus protocolos internos.

La tienda ‘Canalla’ decidió suspender todas las actividades de su categoría 2013 tras tomar conocimiento de una presentación ante la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de Santa Fe. Esta menciona presuntos episodios de abuso, amenazas y agresiones físicas entre menores.

En un comunicado oficial, la institución explicó que “habiendo tomado conocimiento de una denuncia anónima radicada en la Defensoría de menores que involucra a jugadores de nuestra categoría 2013, el Club Atlético Rosario Central pone en funcionamiento el protocolo de actuaciones, por lo que se procede a suspender las actividades de la categoría antes mencionada”.

“También se convoca a una reunión urgente de coordinadores, entrenadores y de padres de los jugadores de la categoría 2013 para el día de la fecha a los efectos de darle marco al protocolo. Además, desde Rosario Central se hizo contacto con el Defensor de niños, niñas y adolescentes de la provincia de Santa Fe, poniéndose las autoridades del club a su disposición para la coordinación de la solución”, agregó.

Así, ante este hecho delicado, la dirigencia auriazul no solo paralizó la actividad deportiva, sino que también convocó de urgencia a entrenadores, coordinadores y familias para ordenar la intervención y establecer cómo proceder ante una situación que excede lo deportivo.

Según trascendió en medios locales, el club decidió además apartar de manera preventiva a los jugadores señalados mientras se investigan los hechos. Todo ocurre en un clima de tensión creciente que tuvo un punto crítico el martes 21 de abril, cuando un conflicto entre padres requirió la intervención policial.

La denuncia apunta a episodios ocurridos dentro del vestuario y en entornos vinculados al equipo. Entre los hechos descritos aparecen situaciones de coacción, agresiones físicas y registros de imágenes sin consentimiento, además de amenazas relacionadas con su difusión.

Parte de estas conductas, siempre de acuerdo a la presentación, se habría trasladado también a espacios digitales del grupo, amplificando el impacto entre los menores.

Otro aspecto que genera preocupación es la posible existencia de conocimiento previo por parte de algunos adultos responsables, sin que se hubieran activado los mecanismos institucionales correspondientes en tiempo oportuno.