Perú oficializó la compra de una flotilla de aviones F-16, fabricados por Estados Unidos para la Fuerza Aérea del país vecino. Se trata de una adquisición que fue desdramatizada de manera transversal por el oficialismo y la oposición en territorio nacional.
En su pasado mensaje a la nación, el presidente de Perú, José María Balcázar, aseguró que la defensa nacional es necesaria; sin embargo, cuestionó el cuantioso desembolso por los aviones de combate, discordante con las brechas del país en sectores como educación, salud y saneamiento.
Pese a esta decisión, el presidente del Congreso, el fujimorista Fernando Rospigliosi, anunció que el Ministerio de Economía va a ejecutar el primer pago acordado por la compra de aviones, por el valor de 2 mil millones de dólares.
Esta pugna terminó por forzar la dimisión de los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa, aunque aseguraron que los contratos para la compra de estas aeronaves ya habían sido firmados con anterioridad.
Desde la oposición, la diputada Éricka Ñanco (FA) afirmó que el tema de fondo es definir una estrategia clara en defensa nacional, por lo que no considera que aplique la desventaja tras la millonaria adquisición de Perú.
“Más que hablar de desventaja automática, acá lo que corresponde es actuar con responsabilidad estratégica. El punto de fondo es si Chile tiene claridad sobre su propia planificación en defensa y si las decisiones que se están tomando son coherentes con ese objetivo”, dijo.
Para quien fuera ministro de Defensa en el segundo gobierno de Sebastián Piñera, el alcalde Mario Desbordes, Chile no queda en desventaja con el resto de países de la región, ya que el país estaba adelantado en la materia.
“No hay una desventaja, Argentina y Perú están adquiriendo material para renovar, material obsoleto de muchas décadas. Están en su derecho, es parte de un proceso natural, Chile ya estaba muy avanzado respecto a los países vecinos. Esto no debería generar ningún resquemor”, señaló.
La decisión del presidente Balcázar de abstenerse de concretar la compra motivó un mensaje hostil del embajador de EEUU, quien anunció represalias contra Perú si no cumple el principio de acuerdo supuestamente firmado en secreto con la administración del anterior presidente interino, José Jerí.
El proceso para adquirir 24 aviones de combate, en el que competían el F-16 Block 70 estadounidense, el Gripen sueco y el Rafale francés, fue declarado secreto bajo la administración de Jerí, y en ese momento se habría firmado el principio de acuerdo con Estados Unidos.




