Durante la Cuenta Pública del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), su director, Yerko Ljubetic, cuestionó el enfoque que se ha dado a la migración en Chile, así como el proyecto que busca tipificar el ingreso irregular.
Recordemos que esta materia ha sido uno de los ejes del gobierno de José Antonio Kast, quien ha impulsado diversas estrategias en torno a la migración.
En su intervención, Ljubetic señaló que las atenciones a migrantes aumentaron durante 2025 y proyectó que esta tendencia probablemente continúe al alza en 2026.
En esa línea, el director afirmó que desde el organismo observan con preocupación la forma en que se está abordando la migración, especialmente en lo relativo al ingreso irregular.
“Creo que es una mirada muy marcada por elementos tales como intentos permanentes de identificar la migración con la delincuencia y la inseguridad. Eso es una perspectiva extremadamente riesgosa porque lo que hace es que se impongan propuestas que, si las pudiéramos caracterizar, uno debiera decir que son de una tremenda inhumanidad”, sentenció.
Junto con ello, advirtió una incapacidad de ponerse en el lugar de las personas que se encuentran en situación de indefensión y vulnerabilidad, “que han venido a nuestro país en general a tratar de sobrevivir y que son miradas como un proceso vinculado a los problemas de seguridad y delincuencia y, por lo tanto, a una distorsión del tema de la migración”.
Asimismo, agregó que a veces se olvida que en estos casos no se habla de mercancía o cosas, sino de personas en condiciones vulnerables, respecto de quienes levantan iniciativas como la criminalización del ingreso irregular.
“No solo creo que es la ratificación de esta inhumanidad en la mirada, sino que, como muchas otras propuestas en esta materia, es una cuestión carente de sentido práctico y de realismo”, sostuvo.
Del mismo modo, indicó que la tipificación del ingreso irregular como delito implicaría una sobrecarga para el sistema judicial y policial que, aseguró, “no está en condiciones de asumir”.
A ello sumó que esta medida también supondría escenarios de detención transitoria, “lugares en los cuales el INDH va a tener que llegar permanentemente a ver cuáles son las condiciones de las personas que están ahí”.
Finalmente, concluyó que su principal preocupación radica en la ausencia de una mirada realista y con enfoque de derechos humanos frente a un fenómeno tan relevante como la migración.




