La diputada del Partido de la Gente, Pamela Jiles, protagonizó un curioso episodio en una entrevista durante el fin de semana, donde abordó el plan de reconstrucción impulsado por el gobierno de José Antonio Kast y las negociaciones entre el Ejecutivo y su partido.
Durante una entrevista en Mesa Central, la parlamentaria fue consultada si votaría a favor del proyecto aunque vaya contra sus convicciones.
Pamela Jiles niega ser de izquierda, pero su propio archivo la contradice
“No sé contra cuáles convicciones”, contestó, momento en que la conversación se detuvo en su definición política y donde Jiles optó por desmarcarse: negó haber afirmado alguna vez que es una mujer de izquierda.
“Usted siempre ha dicho que es una mujer de izquierda”, retrucó el periodista.
“Yo jamás he dicho que soy una mujer de izquierda”, aseguró la parlamentaria al ser consultada directamente por su posición ideológica. “Yo jamás he dicho… Muéstrame una declaración donde yo diga que soy una mujer de izquierda, por favor”, emplazó al comunicador.
Sin embargo, sus palabras rápidamente remiten a registros de 2019, cuando —en medio de un debate sobre Maduro en Venezuela— la diputada aseguró públicamente formar parte de la izquierda desde hace décadas, reivindicando una “moral revolucionaria”. Una afirmación que hoy contradice su intento de desmarque.
“Desde la izquierda, de la que formo parte hace 60 años: el problema de la democracia en Venezuela es la sed de petróleo de USA, el bloqueo y la derecha golpista. Desde la moral revolucionaria no abandonamos a nuestros compañeros cuando estàn a punto de una intervención militar sangrienta”.
Pamela Jiles. Archivo X, febrero de 2019.
El post, hoy figura eliminado de su cuenta de X, pero archivos de distintos medios dan cuenta de sus declaraciones, y usuarios de redes las recordaron de forma inmediata.

Respaldo asegurado
La diputada destacó el rol del ministro José García Ruminot, a quien atribuyó la existencia del entendimiento con el PDG en el marco del Plan de Reconstrucción. No obstante, precisó que el acuerdo “aún no se hace efectivo” y advirtió que sería “muy terrible y lamentable” que no se concretara.
En paralelo, insistió en marcar distancia del Ejecutivo: “Nosotros no somos parte del Gobierno en ningún caso”.
En ese contexto, Pamela Jiles afirmó que la iniciativa “favorece a los superricos”, en línea con cuestionamientos que ya había expresado públicamente. Sin embargo, despejó cualquier duda sobre su voto: si su bancada respalda el proyecto, ella lo hará “absolutamente”.
Para fundamentar su postura, sostuvo que la política exige evaluar correlaciones de fuerza y aseguró que el Gobierno ya tiene los votos necesarios para sacar adelante el “megaproyecto”, incluso con apoyos más allá del PDG. Bajo esa lógica, justificó su posición en la necesidad de “hacer algo por la clase media”, apuntando a un electorado —según dijo— cansado de no ser considerado.
Así, en cosa de minutos, Jiles tensionó sus propias definiciones y terminó alineándose con un eventual apoyo a la iniciativa.




