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La Realeza tendrá que salvar la tormentosa relación entre EEUU y Reino Unido, una vez más

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Escrito por:BioBio Chile

Carlos III y la reina Camilla llegarán a Estados Unidos este lunes, para iniciar una serie de actividades oficiales con las altas esferas políticas. Habrá cenas, reuniones y conversaciones claves con el presidente Trump, además de un mensaje ante el Congreso.

La cita se da en medio de un contexto de marcada tensión: la seguridad de Trump luego de un aparente nuevo intento de atentar contra su vida, ocurrido el sábado, y la extremadamente compleja relación entre el estadounidense con su par inglés Keir Starmer.

Sobre el primer punto, el medio The Telegraph aseguró que los equipos de seguridad han redoblado las medidas para garantizar el éxito de la gira. Por lo mismo, se permitió más personal británico para custodiar a los reyes.

“Los reyes actuaron siguiendo las recomendaciones oficiales, pero se entiende que querían continuar con el itinerario en la medida de lo posible. Trump calificó al rey de ‘valiente’ por seguir adelante con la visita”, indicaron.

“Los detalles precisos de los cambios no se confirmarán, como es costumbre desde hace mucho tiempo en todos los asuntos de seguridad real, pero se dice que son tan pequeños que el público no notará ningún cambio en el itinerario”, agregan.

No será una visita fácil para Carlos, de 77 años y en recuperación de un cáncer, y ya se avizora que será la de mayor carácter político en lo que va de sus tres años y medio de reinado.

De hecho, en Inglaterra se adelanta que el monarca tendrá la misión de salvar la relación bilateral entre las naciones, la cual en la historia ha pasado por momentos buenos, regulares, malos y otros bochornosos.

Es más, la instancia hace recordar lo ocurrido en 1965, cuando el vínculo entre Washington y Londres pendía de un hilo. En ese entonces, quien evitó el derrumbe todo fue el miembro más inesperado de la Familia Real, la princesa Margarita.

Para poner en contexto, por aquella década Reino Unido atravesaba por una severa crisis económica, la cual tenía entre las cuerdas al primer ministro Harold Wilson, quien sopesaba devaluar la Libra Esterlina. Por otro lado, el presidente de EEUU de la época, Lyndon B. Johnson, no lo soportaba por un motivo en particular: su par no lo había apoyado militarmente en la Guerra de Vietnam.

Lo anterior enfrió al máximo la ‘hermandad’. De hecho, el medio The Guardian destaca que: “La antipatía de Johnson hacia el Reino Unido se resume quizás mejor en un acto de falta de respeto político hacia Wilson en 1965, cuando hizo que la banda de la Casa Blanca tocara ‘Plenty of Nuttin’ en una cena diplomática tras las conversaciones económicas, una réplica sarcástica a la falta de apoyo que Wilson consideraba apropiado”.

No obstante, según The Telegraph, la situación tendió a cambiar hacia finales de aquel año, cuando un displicente Johnson recibió en un acto protocolar en la Casa Blanca a la princesa Margarita, hermana de Isabel II, quien se encontraba de vacaciones en Norteamérica. Los archivos aseguraron que el hecho tuvo poco de ceremonioso y mucho de fiesta alocada. De suceso, fue reflejado en un capítulo de la serie The Crown, aunque con las licencias propias del cine.

Esta recepción logró que el mandatario relajara, en parte, su postura hacia Reino Unido, mientras que Wilson se abrió, en parte, a prestar apoyo diplomático a Estados Unidos para lograr terminar con el asunto de Vietnam.

Casi como si fuera cosa del destino, Carlos III tendrá una tarea similar a la de su tía hace 70 años, pero sin las licencias propias de alguien que nunca iba a llegar al trono.

Trump y Starmer mantienen el mismo conflicto que Johnson y Wilson en los 60. Actualmente, Estados Unidos mantiene una guerra en Medio Oriente que parece sin salida, y no ha contado con el apoyo de su principal socio europeo, el cual sí lo apoyó en Irak hacia 2004.

Desde ese entonces el magnate no ha desperdiciado cada oportunidad de criticar al líder Laborista, incluso abriendo un flanco internacional sensible: quitar el apoyo de EEUU sobre reconocer la soberanía inglesa de las islas Malvinas.

Starmer, por su lado, se negó sistemáticamente ha enviar apoyo militar y tropas hacia Medio Oriente, y se ha limitado a mover sus fuerzas armadas con objetivos defensivos por algunas zonas del Mediterráneo.

“Starmer no es Churchill”, es lo más suave que ha dicho Trump en relación al jefe de Dowding Street.

La Familia Real Británica: una de las debilidades de Trump

Si bien Trump no se ha destacado por ser el presidente más pro-británico de las últimas décadas. Hay un hecho que es verídico: siente especial simpatía por la Familia Real, situación que heredó de su madre, Mary Anne MacLeod Trump.

En su primer mandato, el hombre se reunió con Isabel II durante 2018 y 2019. En las dos ocasiones se le vio contento, pese a que cometió errores de protocolo y algunas salidas de libreto poco comunes.

Según recopila la BBC, hace siete años llegó a decirle al presentador Piers Morgan: “Mientras caminaba, decía a la primera dama Melania Trump: ‘¿Te imaginas a mi madre viendo esta escena?’. Windsor. El castillo de Windsor”.

Donald Trump e Isabel II
Donald Trump e Isabel II | EFE

El mismo medio sostiene que el aludido, cuando estaba dedicado de lleno a los negocios, intentó mantener bastantes acercamientos con Carlos y Diana de Gales, cuando los dos estaban casados. De esta forma, le ofreció varias visitas a Nueva York e incluso llegó a lanzar un rumor sobre que la pareja quería comprar un departamento en la recién inaugurada Torre Trump, cuestión que fue desmentida por el Palacio de Buckingham.

Asimismo, ya en los 2.000, quiso invitar al heredero al trono a su matrimonio con Melania Trump, además de otorgarle una membresía premium a su club en Mar-a-Lago. Ambos gestos fueron rechazados con bastante elegancia por la Familia Real.

Por lo mismo, la actual visita cae ‘como anillo al dedo’ para ambas partes, porque además se da en el contexto de la celebración de los 250 años de la independencia estadounidense.

“Esta es la vigésima visita de Carlos al país norteamericano, y la primera como monarca. Por lo mismo, Trump solicitó ser el primer visitante de Estado de pleno derecho de su segundo mandato”, concluyó The Telegraph.