La Fiscalía de Arica logró la condena de dos integrantes de una red de tráfico de migrantes, un ciudadano peruano y otro venezolano, que desde el año 2024 ingresó ilegalmente a más de 60 personas a Chile, incluidos menores de edad.
La organización operaba desde Tacna, Perú, cobrando entre 150 y 700 dólares por cruzar a los migrantes por pasos no habilitados, trasladarlos a la ciudad de Arica y alojarlos en un hostal.
Incluso, cobraban extra por equipaje o por cargar niños durante el trayecto. Así, en total, se realizaron siete operaciones de ingreso irregular.
Cabe recordar que otros tres miembros ya habían sido condenados previamente a 5 años de cárcel.
Ahora, la sentencia final para los dos últimos acusados se conocerá el próximo lunes 11 de mayo.




