Sigue acentuándose la crisis del primer ministro británico, Keir Starmer, luego que este martes renunciaran tres secretarias de Estado mientras aumentan las presiones internas para que el premier dimita después de la debacle electoral en los comicios locales del pasado jueves.
Tal como detalla The Telegraph, la primera integrante del Gobierno británico en presentar su renuncia fue la secretaria de Estado de Descentralización, Fe y Comunidades, Miatta Fahnbulleh, quien a través de una carta instó a Starmer a “hacer lo correcto por el bien del país y del partido”, haciendo un llamado a establecer “un calendario para una transición ordenada”.
En la misiva, Fahnbulleh destacó el “privilegio” de haber desempeñado un papel en un Gobierno que “trabaja arduamente en todos los niveles para lograr el cambio que el país necesita”.
“Aunque se han logrado avances, no hemos actuado con la visión, la rapidez y la ambición que exige nuestro mandato de cambio. Tampoco hemos gobernado como un Partido Laborista claro en sus valores y firme en sus convicciones”, indicó, admitiendo que Starmer ha cometido “errores” como recortes a servicios sociales.
“El mensaje en las puertas de los hogares fue claro: usted, primer ministro, ha perdido la confianza y la credibilidad del público”, lanzó.
This morning I sent my letter of resignation to the Prime Minister.
I urge the Prime Minister to do the right thing for the country and the Party and set a timetable for an orderly transition. pic.twitter.com/u5UArjv7uR
— Miatta Fahnbulleh (@Miatsf) May 12, 2026
Posteriormente presentó su renuncia la secretaria para las Víctimas y la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, Alex Davies-Jones, quien se mostró orgullosa de haber “impulsado cambios trascendentales que ayudarán a salvar vidas y a cambiar el rumbo del debate”.
“Era necesario hacer más y, por lo tanto, con gran pesar, siento que no tengo más remedio que dimitir. La magnitud de las derrotas electorales en el Senedd Cymru y en todo Reino Unido ha sido catastrófica. El país ha hablado y debemos escuchar”, planteó.
A ellas se sumó la secretaria de Estado para la Protección y la Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, Jess Phillips, quién calificó a Starmer como un “hombre bueno” aunque precisando que “eso no es suficiente”.
“Quiero que un gobierno laborista funcione y me esforzaré, como siempre, por su éxito y popularidad, pero no veo el cambio que creo que yo, y el país, esperamos, por lo que no puedo seguir sirviendo como secretaria bajo el liderazgo actual”, manifestó.
Es en medio de este convulso escenario que de acuerdo a Bloomberg, Starmer dejó en claro a su gabinete que no tiene intención de dimitir pese a las crecientes presiones dentro del Partido Laborista.
A defiant Keir Starmer pushed back against widespread calls for him to quit as Britain’s prime minister, telling his Cabinet that he plans to stay on https://t.co/150ru7Ucs3
— Bloomberg (@business) May 12, 2026
Según informó su oficina, Starmer recalcó que el partido “dispone de un mecanismo para contestar (la autoridad) de un líder, y no se ha puesto en marcha”, en alusión a los 81 diputados necesarios para forzar unas elecciones primarias dentro del partido y buscar un sustituto.
Durante una sesión que tuvo lugar la mañana de este martes, el primer ministro británico se refirió a las consecuencias económicas que podrían generar en el país su destitución.
“Las últimas 48 horas han sido desestabilizadoras para el Gobierno y esto tiene un coste económico claro para el país y las familias”, mencionó.
El Partido Laborista cosechó pésimos resultados en las elecciones municipales en Inglaterra, y regionales en Escocia y Gales, del pasado jueves, en las que se impusieron el populista Reform UK y los nacionalistas de estos dos territorios históricos.




