La figura de Sebastián Abreu volvió a sacudir el debate en torno al ciclo de Marcelo Bielsa en la selección de Uruguay, a poco menos de un mes del Mundial 2026.
El histórico exdelantero dejó en claro que sus cuestionamientos no pasan por la capacidad futbolística del exDT de La Roja, sino por la manera en que maneja la convivencia interna de la Celeste.
Lejos de discutir los antecedentes del rosarino, Abreu apuntó al aspecto humano y cultural que, según él, históricamente distinguió a Uruguay.
“No me gusta Bielsa. Porque uno tiene que adaptarse a la cultura. Interpreto que los entrenadores tienen que saber a dónde llegan”, expresó en Fútbol 90 de ESPN al analizar el presente del bicampeón del mundo.
“Uruguay generó un precedente de 15 años, de mantener una línea de conducción humana y corporativa”, afirmó.
El exfutbolista, que defendió a 32 clubes durante su carrera (entre ellos Puerto Montt, Audax Italiano y Magallanes), fue claro en afirmar que los cambios implementados desde la llegada de Bielsa alteraron parte de esa dinámica histórica.
“Estoy hablando del mundo del Complejo Celeste, la convivencia del día a día”, señaló el exdelantero. Abreu también reveló que varias personas vinculadas históricamente al Complejo dejaron sus funciones en los últimos tiempos.
“Doce o trece personas que trabajaban en el Complejo renunciaron, se fueron yendo”, contó, marcando su preocupación por el impacto de esas salidas en la identidad del grupo.
Las declaraciones de Abreu volvieron a poner sobre la mesa las críticas que tiempo atrás realizó Luis Suárez sobre el funcionamiento interno de la selección y el trato del cuerpo técnico. Consultado sobre aquel episodio, el exgoleador dijo comprender el trasfondo emocional de su excompañero. “Entendí la impotencia, capaz que no los momentos”, aseguró.
Aunque evitó respaldar completamente la exposición pública de Suárez, Abreu consideró que el delantero sintió que debía manifestar un malestar acumulado. “Se sintió con la obligación de que necesitaba exteriorizar eso”, concluyó.




