Un juez en Rhode Island ha detenido una política migratoria de Donald Trump que afectaba los procesos de inmigración y solicitudes de asilo de personas de 39 países considerados del tercer mundo. En una extensa opinión, el juez John McConell Jr. indicó que estas políticas de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) dejaron a muchos inmigrantes en EE.UU. en un estado legal incierto, y que eran contrarias a la ley y arbitrarias.
El juez señaló que USCIS estaba actuando más allá de su autoridad, usando argumentos de seguridad nacional como pretexto para encubrir actitudes antiinmigrantes. La agencia había suspendido la adjudicación de beneficios migratorios para ciudadanos de países de África, Asia, Latinoamérica y Oriente Medio, impidiéndoles recibir decisiones finales sobre asilo, permisos de trabajo, tarjeta verde y ciudadanía en EE.UU.
McConell enfatizó que esta pausa de USCIS no estaba basada en acciones incorrectas de las personas, sino en su lugar de nacimiento, y que la agencia había violado las leyes de inmigración y administrativas que debía seguir. Estas políticas fueron implementadas tras un incidente en el que un ciudadano afgano disparó contra la Guardia Nacional en Washington D.C. en noviembre de 2025.
La decisión del juez fue elogiada por organizaciones como Democracy Forward, que representaban a grupos de inmigrantes y trabajadores, incluyendo la Venezuelan Association of Massachusetts y el sindicato Service Employees International Union (SEIU). Skye Perryman, presidenta de Democracy Forward, destacó que este fallo reafirma que el Gobierno federal no puede bloquear vías legales de inmigración ni discriminar por origen. [Fuente: The Boston Globe](https://t.co/hgmmTucxEG)




