Las tensiones entre las guardias costeras de China y Taiwán se intensificaron una vez más en un nuevo enfrentamiento marítimo cerca de la isla Pratas, un atolón controlado por Taipéi y reclamado por Pekín, situado a unos 340 kilómetros al sureste de Hong Kong. Según fuentes oficiales taiwanesas, la Administración de la Guardia Costera de Taiwán informó que uno de sus buques avistó al ‘3501’ de la Guardia Costera china al noreste del atolón y se acercó para navegar en paralelo.
Durante el incidente, la embarcación china aceleró deliberadamente su velocidad y viró bruscamente para ingresar en las aguas restringidas de Pratas, ignorando las advertencias de las autoridades taiwanesas sobre la violación de las aguas bajo jurisdicción de Taipéi y el impacto en el orden y seguridad de la zona. La CGA acusó a China de hostigar las aguas restringidas para crear una falsa apariencia de jurisdicción, minando la paz y estabilidad en la región y generando conflictos.
La isla Pratas, controlada por Taiwán en el mar de China Meridional, es objeto de disputa por Pekín que reclama gran parte de estas aguas por donde transita una parte significativa del tráfico marítimo global. Este enfrentamiento se suma a otros incidentes previos, incluido un entrenamiento de combate con drones realizado por el Ejército chino en el espacio aéreo sobre Pratas a principios de año, acción considerada provocadora e irresponsable por el Gobierno taiwanés.
Este nuevo episodio refleja la delicada situación en el estrecho de Taiwán, donde la estabilidad es vital para la economía mundial y la industria tecnológica. Cualquier conflicto podría resultar en sanciones internacionales contra China, según lo expresado por las autoridades taiwanesas en su comunicado. La región se mantiene en alerta ante futuras confrontaciones que puedan poner en riesgo la paz y seguridad en esta estratégica zona marítima.




